Esta nueva obra literaria de René Vargas Zamora es poco común, porque también toca temas sensibles que ocurren en la sociedad nicaragüense, como la violencia y el machismo.
Hoy se cumplen
desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.
con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.
Esta nueva obra literaria de René Vargas Zamora es poco común, porque también toca temas sensibles que ocurren en la sociedad nicaragüense, como la violencia y el machismo.
Celebro la vida en tu compañía / ¡Ancianos seremos más ancianos enamorados!
My Dearest Diva nica; Evelyn, gracias 1000 por tu libro sobre tus cartas con el Poeta genial C.M.R. (el cual fue buen amigo mío), visitaba mi estudio, me daba consejos sobre mis cuadros y era asiduo participante de las tertulias ineludibles los sábados en casa de Rodrigo Peñalba y el intelectual más chispeante del grupo el Dr. (abogado) Manuel Zurita con su esposa Doña Carmen, anfitriona de las reuniones e igual era Doña Victoria Caro Peñalba que era un amor de amabilidad —en estos ágapes asistían todos los intelectuales y Poetas y Pintores de Esa Época sin ismos ni políticos, ni religiosos, Carlos era sobresaliente con su guitarra y sus canciones, yo era un jovencillo alumno del grande Peñalba, maestro genial de la primera generación de artistas… bueno, paso a tu libro: me conmovió el corazón ver toda esa maravilla de cartas y de mensajes y de vida entre tú y el Poeta C.M.R.— (El genio y Su Musa) está muy bien escrito, claridad, autenticidad innegable de los echos, tu bondad fiel, tu amor verdadero al reconocimiento y compasión por un genial Poeta y el hombre que se hunde devorado por tragedias en los que está siendo devorado ineludiblemente por sus demonios hacia La Tumba.
Todo el pueblo sabía que la pobre Josefa tenía una cruz con su hijo. Había estudiado mecánica automotriz, porque se lo había ido enseñando su padre a lo largo de su vida. El taller, lo tenía en una calle muy céntrica del pueblo, sin pavimento, siempre se preocupaba por Josefa, su hijo, y por su taller, que era su segundo hijo.
Quezalguaque es un pueblo que nunca conocí, pero cuyos alrededores formaron parte de mi vida a los 10 y 11 años de edad. La estación ferroviaria de Quezalguaque era la primera entre León a Chinandega, y mi puerto hacia la hacienda Santa Isabel, que era mi hogar.