La empresa privada señaló ayer que ante la presión que ya existen sobre las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), que el año pasado cerró con un déficit por 889.7 millones de córdobas, se debería destinar parte del ahorro energético para cubrir el costo que implicará incrementar hasta en un sesenta por ciento la pensión reducida.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, recordó que cuando se distribuyó el ahorro energético que se obtendrá este año por la baja del crudo, se creó un fondo financiero para uso social, de donde se podría sacar parte de ese incremento.
“Tal vez del ahorro de energía eléctrica que tenía un tercer componente que era un fondo de ahorro, no sé si de ese ahorro saldrán los recursos para pagar ese incremento (en la pensión reducida) pero en el caso nuestro ya no hay nada más que dar”, afirmó Aguerri durante el encuentro “Las energías renovables en Nicaragua”, realizado ayer en Managua.
Y añadió: “El sector privado ya dio su aporte, ya dio su contribución, ya no podemos seguir dando más. Así es que esa es una decisión política. Esperemos que esto (la presión sobre el INSS) no siga subiendo, no se siga aumentando”.
Esta misma propuesta que plantea el empresariado fue hecha a finales de abril por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), que estimó en cinco mil millones la disponibilidad de recursos adicionales que tendrá el Gobierno este año solo por alivio energético, menor gasto en las instituciones del Estado en combustibles y energía, así como por una reestimación de los ingresos fiscales, entre otros.
Aguerri recordó que el sector empresarial está aportando a mejorar las finanzas del Seguro Social a través del incremento que se está aplicando gradualmente a la cuota de la patronal, entre otros.
El incremento de hasta un 60 por ciento en los montos de la pensión reducida aprobado por el Gobierno aumentó hasta en un 34 por ciento la carga financiera que representa para esta institución el pago de la pensión reducida a unos 32,500 adultos mayores. Este incremento inclusive es mayor al 18 por ciento que se estima crecerían este año los ingresos totales del Seguro Social.
A través de un decreto publicado por el Gobierno en La Gaceta el pasado 27 de mayo, se ordenó elevar la pensión reducida mínima de 1,200 a 1,910 córdobas y la máxima de 2,800 a 3,656 córdobas. Esto implicará, según estimó esta semana la coordinadora de Comunicación y Ciudadanía de la Presidencia, Rosario Murillo, que el desembolso del INSS para cubrir la pensión reducida pase de 55 millones a ochenta millones de córdobas mensuales.
Es decir que en lugar de desembolsar este año 660 millones de córdobas para cubrir la pensión reducida, el INSS ahora requerirá de unos 885 millones de córdobas (incluyendo el pago del aguinaldo), unos 225 millones de córdobas adicionales.
El Gobierno dijo que el incremento en la pensión reducida se hará afectivo a partir de junio próximo. Los cálculos no incluyen el impacto que tendrá la incorporación de nuevos pensionados de este tipo, que el año pasado sumaron 7,911.
CASTRO VE SOSTENIBILIDAD
El jefe de la bancada del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Edwin Castro, aseguró por su parte que el INSS tiene la capacidad para pagar la pensión reducida, que si no fuera así no hubieran propuesto el aumento del sesenta por ciento.
“El INSS tiene la capacidad, por eso lo está haciendo, en su momento ellos hicieron el análisis para este incremento yo tengo que confiar en ellos, no nos podemos olvidar que está pensión reducida la abolieron los gobiernos neoliberales. Si el INSS lo tienen desequilibrado los gobiernos neoliberales cuando no pagaron la deuda del Gobierno, ya hicimos una ley para pagar esta deuda en cincuenta años, lo cual va a ayudar al equilibrio del INSS”, sostuvo Castro, quien también participó en el encuentro energético.
MEJOR POSICIÓN
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, dijo que con el incremento del punto porcentual que se aplicó este año en la cuota de la patronal esperan que al término del año las finanzas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social estén mejor, “…pero ya lo que no podemos seguir en este espiral, esto lo que va a provocar es una enorme presión hacia la otra cantidad de personas que sí estamos usando el INSS y que estamos pagando”, dijo.
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