La policía encontró muerta la mañana de este 30 de mayo al hermanito y los padres de Abigaíl Miranda, una niña de 9 años, hallada sin vida, amordazada sobre la cama de una humilde vivienda en un cafetal de Copey de Santa María de Dota, al sur de San José.
La enorme tragedia fue confirmada cuando las autoridades encontraron los cuerpos de dos adultos: María Haydee Miranda, de 33 años, y Ramón Suárez Espinoza; padres de la menor que fue hallada muerta la tarde del 29 de mayo, con una herida de arma blanca en el estómago.
Abraham, el hermanito de 11 años, fue encontrado en el mismo cafetal. Una hora más tarde fueron encontrados los cadáveres de sus padres.
El niño estaba a unos 100 metros de la casa, con heridas en su cuerpo, boca abajo y cubiertos con hojas de café. Cerca de él estaba su madre y también a pocos metros un celular a nombre de Suárez que mostraba señal alrededor de la vivienda.
Suárez estaba en las márgenes de un río cerca de la misma casa, una humilde construcción hecha de madera y latas de zinc. La policía no ha dado mayores detalles más allá del hallazgo. Extraoficialmente se conoce la causa de estas cuatro muertes pudo haber sido por deudas de dinero.
Desde el hallazgo de la niña, la policía buscaba por tierra y aires a los padres y el niño. Se manejó incluso la versión preliminar que la señora y Abraham habían abandonado el país rumbo a Nicaragua.