A juicio del doctor Germán Orozco, la represión que practica el presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, viene escalando, lo cual podría terminar en estallidos sociales.
“Un gobierno con una legitimidad en entredicho, porque viene de elecciones cuestionadas, se convierte en poder de facto al perder la poca credibilidad que tiene. Nicaragua repite su historia y poco a poco se incrementa el autoritarismo del régimen y cada vez veremos reacciones de represión a una escala mayor. El pueblo aguanta, pero todo tiene límite y la historia nos dice que estos proyectos terminan en estallidos sociales”, augura el catedrático graduado en la Universidad de Salamanca, una de las más prestigiosas del mundo.
EL SILENCIO A PROPUESTAS DE OBISPOS
Para el profesional en Derecho, el silencio del presidente Ortega a las propuestas de los obispos para mejorar el país en el ámbito político, institucional, social y económico contradice los postulados del mandatario que ha dicho que su gobierno es cristiano, socialista y solidario.
“Creo que si la intención de Ortega fue engañar a la Iglesia con una falsa intención de diálogo, está cometiendo un craso error político; porque quien queda mal es su régimen”, indica el especialista en Derecho.
En ese sentido añadió “ignorar los planteamientos hechos por la Conferencia Episcopal es como ningunear a la Iglesia católica de Nicaragua y eso contradice sus propios postulados de ‘cristiano, solidario y socialista’”.
A criterio del profesional, la actitud sorda de Ortega de no querer responder a las demandas de los sectores sociales del país, representa un desprecio del mandatario contra toda la población del país.
62 por ciento de los votos fue lo que registró el Consejo Supremo Electoral a favor del mandatario Daniel Ortega, cuando violó la Constitución para volver a lanzar su candidatura a la Presidencia.
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