Habitantes del barrio Amanda López, de Jinotega, se sienten desamparados por la deficiencia de estructura y diseño del proyecto habitacional construido hace tres años para brindar un hogar digno a los profesores.
Compuesto por 124 casas, en cinco calles de tierra, el barrio Amanda López está habitado en su mayoría por profesores quienes se han quejado desde el inicio por el precio variante que les han impuesto y por las condiciones de tránsito del sector. Con calles en estado deplorable, baches y lodo, ni los vehículos privados se atreven a ingresar a este barrio cuando llueve.
El mayor problema, según varios habitantes, es que los han dejado abandonados. Desde hace tres días las lluvias en Jinotega han hecho que este barrio quede sumergido en charcos de lodo e impidiendo la salida en la calle principal.
Carlos Gutiérrez, coordinador del la directiva del barrio Amanda López, explicó que las calles se están rebasando cada vez que llueven porque no hay desagüe y que han tenido que hacer canales para disminuir un poco el “lago” que se forma en la entrada, por lo que quedan aislados hasta que la tierra absorbe toda el agua.
CASCADA EN CALLES
“Es una cascada que viene desde la punta del cerro trayendo lodo y tierra hasta la calle principal que queda inundada, ayer (martes) parecía río. Para salir en emergencias es ponerme unas botas de hule, otro problema es que ni los taxis nos vienen a dejar y si nos traen nos cobran de más y nos dejan a la entrada porque dicen que las calles son pésimas”, comentó la profesora Magda Ortiz.
La directiva de habitantes ha llevado el caso de los deslaves, fallas de infraestructura, muros en mal estado y calles a las autoridades municipales, pero supuestamente los ignoran y les han dicho claramente que no pueden ayudarlos por haber sido construido inicialmente como un proyecto privado.
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