Aligerar los trámites, combatir la corrupción, aprovechar las herramientas digitales, reducir costes y elevar la competitividad, son algunos de los atractivos con los que la Organización Mundial de Comercio (OMC) “vende” a Latinoamérica, el nuevo acuerdo para facilitar el intercambio a nivel global.
Para ello, la OMC envió a su portavoz Josep Bosch y al experto Ray Santana, junto con especialistas del Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Comisión Económica para la América Latina y el Caribe y la Unión Europea a reunirse esta semana con diputados del Parlamento Latinoamericano (Parlatino) para explicar el acuerdo.
Según la presidenta del foro regional, la mexicana Blanca Alcalá, el interés es conocer los “alcances y beneficios” del acuerdo para la facilitación del comercio, consensuado en diciembre de 2013 y que hasta ahora solo ha sido ratificado por cinco países, entre ellos Estados Unidos, Singapur y Hong Kong, ninguno latinoamericano.
Para su entrada en vigor, el convenio debe ser aprobado por dos tercios de los 161 miembros de la OMC.
La política mexicana detalló que el pacto “merece un análisis serio y un debate profundo”, porque posibilita conocer entre países las reglas, requisitos y formularios para completar las operaciones comerciales, así como también “permite la simplificación y combatir la corrupción”.
“Conocemos que tenemos asimetrías en América Latina y el Caribe y eso nos llevará a debates” para armonizar legislativamente las reglas, “para permitir un mayor flujo de las mercancías”, anotó.
Reconoció que Panamá es “el centro logístico por excelencia de la región”, por lo que se beneficiará con el acuerdo que “permitirá el poder ampliar el intercambio de bienes”.
LOS TEMAS A DISCUTIR
E l portavoz de la Organización Mundial de Comercio, el español Josep Bosh, dijo que este acuerdo “amplía” las previsiones del Acuerdo General Sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1975, estableciendo “medidas que van a permitir más flexibilidad en las aduanas”.
Habrá más transparencia, una organización mejor de las aduanas, coordinación entre aduanas vecinas, todo ello para facilitar el tránsito de bienes y menores costos, lo cual es importante para pequeñas y medianas empresas, precisó Bosh.
Adelantó que los países pobres que no tengan capacidad de usar los avances tecnológicos contemplados en el acuerdo “tendrá la posibilidad de recibir ayudas de los organismos internacionales de financiación”.
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