Aunque en las últimas semanas sobre Nicaragua han caído fuertes lluvias, esto no significa que el fenómeno de El Niño, que provoca severas sequías, ha desaparecido. La Agencia Meteorológica de Japón indicó ayer que una serie de datos atmosféricos y de temperatura del Océano Pacífico que acaba de recolectar apuntan a que este fenómeno climático se está intensificando este año.
A través de un comunicado, la agencia asiática dijo que la temperatura media de la superficie marina recién medida por sus expertos ha sido 1.2 grados centígrados superior a la media del mes de mayo.
Además, la subida de la temperatura fue “significativamente más alta en la franja oriental” del Pacífico, algo que es característico de este fenómeno cíclico, en especial en la franja ecuatorial de este océano.
“Estas condiciones oceánicas y atmosféricas comparadas con las del mes anterior muestran claramente que se trata del fenómeno de El Niño”, explica.
En Nicaragua, la gerente general de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal (Funica), María Auxiliadora Briones, alertó a los productores a tener cautela con la siembra. “Creo que hay que escuchar mucho a los representantes gremiales y todas las observaciones que se han dado desde el año pasado (sobre cómo prepararse ante este fenómeno), se deberían de tomar en cuenta con fuerza”, manifestó Briones.
La gerente general de Funica dice que la inestabilidad en el clima tiene en zozobra a los productores, que no saben cuándo sembrar. No obstante, insiste en que las buenas prácticas agrícolas más la tecnificación y ahorro de agua son algunas estrategias que se pueden implementar para mitigar el impacto de este fenómeno.
El Niño se caracteriza por el calentamiento de las aguas del Pacífico, sobre todo en su franja central-oriental, y que puede alterar el clima de grandes zonas del planeta, con prolongadas sequías, lluvias intensas y mayor o menor posibilidad de huracanes y tifones.
MÁS FUERTE
El organismo meteorológico nipón, que esperaba que este año El Niño durara hasta el otoño, considera ahora que con estos nuevos datos puede prolongarse hasta el invierno.
Varias instituciones de diferentes países han dicho que el fenómeno se está manifestando en 2015, aunque algunos han considerado que sus características muestran mayor debilidad que en anteriores ocasiones, algo que parecen refutar los nuevos datos del instituto japonés.
Entre los factores que han apuntado a la presencia del fenómeno este año están las fuertes precipitaciones que se han producido en Ecuador, Perú y Chile, país este último donde las lluvias han causado miles de damnificados y viviendas destruidas en diversas regiones.
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