Hay más opciones

A demás de la banca, microcrédito y bolsa de valores, las empresas tienen otras formas de financiamiento como el factoraje y el arrendamiento financiero. Según Eduardo Fonseca, director ejecutivo de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), entre el sector comercial la que más se usa es el factoraje y en el caso del arrendamiento es la industria la que más lo emplea para la compra de maquinaria y vehículos.

Muchas empresas cambian sus facturas de crédito por liquidez. LA PRENSA/THINKSTOCK

A demás de la banca, microcrédito y bolsa de valores, las empresas tienen otras formas de financiamiento como el factoraje y el arrendamiento financiero. Según Eduardo Fonseca, director ejecutivo de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), entre el sector comercial la que más se usa es el factoraje y en el caso del arrendamiento es la industria la que más lo emplea para la compra de maquinaria y vehículos.

Según Fonseca, el comercio utiliza más el factoraje para percibir el ingreso de las cuentas que tardan entre treinta y noventa días en cobrarse.

Con el factoraje el cliente puede obtener capital de trabajo mediante sus facturas de ventas al crédito. No requiere de garantías reales; un equipo de la empresa que adquiere sus facturas se encarga del cobro de las cuentas y en 24 horas paga el ochenta por ciento de la factura. Luego cobra los montos pendientes y reintegra al cedente el veinte por ciento restante, menos los costos de la operación.

El analista financiero Enrique Urbina explica que un análisis de costo-beneficio es lo primero que cualquier propietario de negocio debe considerar previo a la adquisición de nuevos servicios financieros..

Según Urbina, se debe estudiar con mayor detenimiento la relación costo-beneficio, porque generalmente el servicio es más costoso de lo que parece.

“Ese estudio debería ser para ver si la liquidez es igual o menor al costo de ceder o vender la factura y considerar la viabilidad para el tipo de negocio”, explica Urbina.

El arrendamiento, por su parte, es un servicio financiero que le permite a una empresa adquirir un bien mediante el pago de cuotas, por un determinado tiempo, tal si fuera un alquiler, y al final del plazo establecido —por un porcentaje adicional— se puede comprar el bien, si el cliente lo desea, explica Enrique Morales, de Arrend Leasing.

Urbina menciona que este producto es más beneficioso para empresas grandes, debido a las condiciones establecidas.

Agrega que aunque el factoraje y el arrendamiento son los más empleados, existen otras opciones en el país que buscan el acceso a dinero para los pequeños y medianos empresarios, que van desde los préstamos, adelanto de salarios, pago de planillas, control y administración de flota, entre otros.

20 empresas se estima que existen en Nicaragua que se dedican a ofrecer servicios como el factoraje y arrendamiento financiero.

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