Se reduce fuerza laboral bilingüe

Si llegaran al país nuevas empresas extranjeras o nuevos call centers que requieran personal bilingüe, a Nicaragua le costaría asegurar esa fuerza laboral porque la cantidad de personas con habilidades para comunicarse en inglés ha disminuido.

Cuando los call centers llegaron al país los estudiantes de los últimos años de la carrera de Inglés de la UNAN-Managua buscaron oportunidades en estas empresas y se redujo el aporte de la universidad al Magisterio. LA PRENSA/J. FLORES

Si llegaran al país nuevas empresas extranjeras o nuevos call centers que requieran personal bilingüe, a Nicaragua le costaría asegurar esa fuerza laboral porque la cantidad de personas con habilidades para comunicarse en inglés ha disminuido.

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Profesores de Inglés (ANPI), Franklin Téllez, asegura que “ya no existe esa fuerza laboral bilingüe (o) la habilidad que se necesita para estar en un call center”, pero aún el país no define una política clara sobre la formación bilingüe en las escuelas y universidades.

Mark Anthony Budier, gerente de reclutamiento de Sitel, asegura que “no es que falte personal, sino que ha disminuido la cantidad disponible y viéndolo desde el punto de vista de que se pueda tener un cliente nuevo de consideración (con 300 o más trabajadores)” el país podría tener dificultad para garantizar la fuerza laboral requerida por los nuevos inversionistas.

“El inglés es prácticamente el idioma internacional, especialmente para negocios. No dominarlo representa pérdidas de oportunidades tanto para el país en sí, como para los ciudadanos. Desde el punto de vista de Sitel, el no tener gente preparándose en inglés significaría una disminución continua de nuestra fuerza laboral hasta el punto, ojalá Dios no lo permita, la extinción de la empresa en el país”, dice Budier.

El director de ANPI apunta que “todos quieren trabajar en un call center, pero cuando hacen los exámenes para ver si tienen esa habilidad no pasan”.

Pero para “contrarrestar esto se ha estado trabajando con Pro-Nicaragua, la Comisión de Zonas Francas y las universidades con el afán de seguir produciendo mano de obra calificada”, dice Budier.

El director del Departamento de Idiomas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Wilman García Arbizú, dice por su parte que el país necesita redefinir una política de formación bilingüe y revisar los currículos de enseñanza del inglés para que tengan enfoques vocacionales.

Hace un año, la Comisión de Zonas Francas inició un proyecto de formación de personal bilingüe financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y ejecutado por cuatro escuelas de enseñanza de inglés, según Téllez, quien también es director académico del Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano (CCNN).

Téllez y Budier coinciden en que el Gobierno necesita replantear y reforzar el currículo de inglés desde la primaria y secundaria porque “pasamos cinco años en la secundaria y no salimos hablando inglés”, dice Téllez.

INGLÉS VOCACIONAL

La falta de personal bilingüe para los call centers no es el único problema que tiene el país.  Franklin Téllez, presidente de ANPI, señala que “cuando las empresas buscan, por ejemplo, químicos con habilidades para comunicarse en inglés en su campo no encuentran”, porque —insiste— hasta el momento la enseñanza del inglés carece de enfoques vocacionales y las universidades no garantizan la formación de profesionales bilingües.

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