Saneamiento no cumple los ODM

Actualmente en el país se invierten 11 millones de dólares en saneamiento, pero para que en la zona rural de Nicaragua se logre tener un 95 por ciento de cobertura en saneamiento, según las metas planteadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), se deben invertir anualmente por lo menos 54 millones de dólares.

En el campo muchas familias no ven como una necesidad usar letrinas y hacen sus necesidades al aire libre como si fuera algo normal, por eso es necesario el componente de educación cuando se habla de saneamiento. LA PRENSA/ ARCHIVO

Actualmente en el país se invierten 11 millones de dólares en saneamiento, pero para que en la zona rural de Nicaragua se logre tener un 95 por ciento de cobertura en saneamiento, según las metas planteadas por los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), se deben invertir anualmente por lo menos 54 millones de dólares.

El saneamiento comprende el manejo adecuado de las aguas residuales a través del alcantarillado sanitario.

En el 2001, el 96.6 por ciento de la población urbana tenía acceso a servicios de saneamiento y un 68.8 por ciento de la población rural, esto llevaba al país a una tasa de cobertura de 84.4 por ciento.

Sergio Gámez, miembro de la Red de Agua y Saneamiento de Nicaragua, indicó que el problema que enfrenta el país en este tema no solo se debe a un problema de inversión sino también de educación.

“No hay sostenibilidad en los proyectos, han habido tres o dos proyectos pero no son constantes, por ejemplo en Puerto Morazán en Chinandega, había problema de saneamiento, se han planteado tres propuestas de saneamiento pero ninguna se ha logrado, aparte hay un problema de educación e higiene que debe de tratarse”, sostuvo Gámez.

SIN ACCESO

El informe sobre el Programa Conjunto de Monitoreo, Progresos en materia de saneamiento y agua del 2015, pone de manifiesto que una de cada tres personas de todo el mundo, equivalente a 2.4 mil millones, todavía carecen de acceso a instalaciones de saneamiento, y que 946 millones de ellas defecan al aire libre.

Por otro lado advierte que el progreso en saneamiento se ha visto entorpecido por la insuficiencia de las inversiones en el campo donde hay mayor problema y donde las normas sociales permiten la defecación al aire libre.

Gámez indicó que en el campo las familias no ven como una necesidad usar letrinas y hacen sus necesidades al aire libre como si fuera algo normal y eso se debe a la falta de educación que pone en riesgo la salud de los campesinos, sin que ellos se den cuenta.

“La gente resuelve como puede, estuvimos en una comunidad cerca de Jinotega, no tenían letrinas y ellos hacían al aire libre y ellos no sentían la necesidad, eso es parte de la educación y la higiene”, sostuvo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que el acceso a saneamiento es esencial para la prevención y el cuidado de 16 de las 17 “enfermedades tropicales desatendidas” (ETD), que afectan a más de 1.5 mil millones de personas de 149 países, y causan ceguera, desfiguración, discapacidad permanente y muerte.

Entre los planes diseñados por los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que se presentarán en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2015, se encuentra el objetivo de eliminar la defecación al aire libre para el año 2030.

PLAN NACIONAL NO ARRANCA

El 13 de mayo, el Gobierno anunció que se ejecutaría un plan de agua y saneamiento, donde se realizarían un total de novecientas obras de infraestructura a nivel nacional, sin embargo Rosario Murillo, coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, quien presentó detalles del plan, no dijo cuánto se iba a invertir.

Murillo dijo que con este plan se va a beneficiar directamente a unas 260,000 familias, de 144 municipios y cuatro territorios indígenas. Además sostuvo que dentro del plan de agua y saneamiento está la atención de 4,604 acueductos rurales.

Sin embargo Sergio Gámez, miembro de la Red de Agua y Saneamiento, manifestó que se invierte más en agua que en saneamiento, porque la inversión es más costosa, por esa razón hay menos acceso a saneamiento que a agua potable.