Más de diez años sin agua potable

Pobladores del barrio Fernando Baltodano, en Diriamba, dicen no aguantar más la situación que viven por el desabastecimiento del agua potable.

Pobladores del barrio Fernando Baltodano, en Diriamba, dicen no aguantar más la situación que viven por el desabastecimiento del agua potable. Desde hace más de diez años aproximadamente que se empezaron a construir las primeras viviendas en esta zona, solo dos de 51 familias cuentan con el servicio de manera legal, pero de nada les sirve porque nunca lo tienen.

En las demás viviendas no hay ni siquiera tuberías porque según los demandantes, sería un gasto de más si no les van a llevar el agua.

Cada cinco días estos habitantes logran conseguir agua por un ciudadano que con una cisterna les vende a veinte córdobas el barril y de un centro de albergue para niños que hay en el barrio, que tiene su propio pozo, pero no es siempre.

“Nosotros queremos el servicio de agua, nos limitamos para hacer nuestras cosas y los chavalos con este problema se van a clases hasta sin bañar”, dijo María Gutiérrez Hernández, pobladora del Fernando Baltodano.

Muchas moscas y suciedad por la carencia de agua se ve en casi todos los hogares de este barrio que lleva el nombre del actual alcalde, pero ni la Alcaldía ni la empresa aguadora le dan respuesta a esta gente.

Jorge Luis Cerda Maldonado, quien no cuenta con el servicio de agua en el Fernando Baltodano, tiene dos años de estar viviendo ahí y solicitó el servicio a Enacal con la esperanza de que le llegara el agua, pero hasta la fecha todo sigue siendo un sueño.

“Desde que tengo de estar acá nunca he tenido agua, le reclamé al delegado de Enacal y me dijo que yo era un levanta masa, que el barrio es un barrio marginado y que la gente está acostumbrada a vivir sin agua”, explicó Cerda.

Cerda es oficial de Policía y sigue en el proceso de construcción de su casa, pero no ha podido avanzar porque una pipa con agua le cuesta quinientos córdobas, a veces solo puede comprar 120 que ocupa para el consumo y Enacal le manda avisos de cobro y corte con montos de hasta 150.

Estos habitantes exigen a las autoridades que levanten un censo para legalizarse y están dispuestos a hacer cualquier sacrifico con tal de que les llegue el agua.

EL ARGUMENTO DE ENACAL

El delegado de Enacal en Diriamba, Gustavo González, dijo que tienen programado abastecer en ese sector cada 11 días y que está en proyecto ampliar la tubería a finales de año.

“La razón que no le llega el agua al Fernando Baltodano es porque se trata de una zona bastante alta y porque no existe suficiente presión para que esta (el agua) suba, pero una alternativa podría ser una válvula y reducir los tiempos de abastecimiento de las otras zonas bajas”, expresó González.

También dejó la posibilidad de ubicar un puesto de agua en ese sector, pero todo dependerá de la organización y gestión de los pobladores.

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