Apuran adaptación del café

Después de treinta años de dedicarse a la caficultura, Augusto César Salgado construyó fosas para almacenar las aguas mieles (que deja el lavado del grano durante el despulpe) y la pulpa del café.

Después de treinta años de dedicarse a la caficultura, Augusto César Salgado construyó fosas para almacenar las aguas mieles (que deja el lavado del grano durante el despulpe) y la pulpa del café. “Ahí las dejamos reposar para que cuando llegue el verano se sequen y la pulpa, tratada con cal, la convertimos en abono orgánico para incorporarla de nuevo al suelo de las plantaciones o los viveros, para aumentar la fertilidad”, dice Salgado.

El productor Bayardo Antonio González Torres, además de construir fosas o lagunas, también ha sembrado árboles de guaba, búcaro, laurel, cedro y otras especies para garantizar sombra a los cafetales. Para renovar las plantaciones en las laderas, aplica la técnica de curvas a nivel para evitar la erosión del suelo.

“Lo principal es que ya no contaminamos los ríos que la gente de la zona ocupa para tomar, bañarse y hacer otras cosas… Y estamos sirviendo de ejemplo al resto de productores para evitar daño al medioambiente”, afirma Salgado, quien cultiva 15 manzanas de café en la comunidad El Carmen, de El Tuma, Matagalpa.

González posee 18 manzanas de café en la comunidad El Pavón, de El Tuma, Matagalpa, y añade que “las fuentes de agua han comenzado a recuperarse y las plantas de café que estaban más tristes y se querían secar han comenzado a restablecer el follaje”.

SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

Salgado y González son parte de los trescientos productores que participan en la primera etapa del programa Lift, que promueve Cisa Exportadora con el apoyo del Centro de Entendimiento con la Naturaleza (CEN), para contrarrestar los efectos que el cambio climático provoca en la actividad, adaptar el cultivo a las nuevas condiciones y proteger el ambiente.

Los participantes fueron elegidos entre los cinco mil productores con los que la empresa tiene relación comercial y la meta es que en los próximos tres o cuatro años llegue al menos a tres mil productores.

“Este año estamos lanzando oficialmente el programa y la idea es ir incrementando el número de productores año con año. Ahorita tenemos 15 técnicos y esperamos que en tres años se vean los resultados de la implementación de los diez módulos que incluye el programa. Se espera que las nuevas prácticas permitan la sostenibilidad ambiental, pero también el incremento de la productividad”, dijo Alejandro Vargas, gerente comercial de Cisa Nicaragua.

El programa inició en la zona de Matagalpa, pero en la medida en que se incremente la cantidad de participantes se irá extendiendo a todas las zonas cafetaleras del país.

“El programa atacará cada problema, contiene técnicas de manejo sostenible para mantener las cuencas de agua, elevar la productividad, el manejo de agroquímicos, de las finanzas de la finca y otros que se irán dando poco a poco en un período de un año”, sostuvo Luis Alberto Chamorro, director general de Mercon para Centroamérica.

ELEVAR LA PRODUCTIVIDAD

Aunque el rendimiento promedio del sector a nivel nacional es de 12 quintales por manzana, los participantes del programa han elevado la productividad de sus plantaciones a veinte quintales por manzana, como resultado de la asistencia técnica que la empresa les otorga hace varios años.

“Y nuestra meta es que en los próximos tres años pasen de veinte a treinta quintales por manzana, algo que es totalmente factible”, asegura Chamorro.

El programa Lift incluye dos componentes que ya se otorgaban: la asistencia técnica que, aunque se brindaba, ahora se otorgará de una manera más enfocada. El financiamiento, que actualmente ronda los 15 millones de dólares y seguirá subiendo en la medida en que mejore la productividad. “Si la productividad pasa de veinte a treinta quintales por manzana, el financiamiento pasará de 15 a 25 millones de dólares”, sostiene Chamorro.

La empresa estima que de lograrse el incremento de la productividad que el programa se plantea, en los próximos años, además de alcanzar la sostenibilidad ambiental, el sector podría —sin incrementar las áreas de siembra— duplicar su producción, que en los últimos años ha rondado los dos millones de quintales en cada ciclo productivo.

Para José Antonio Baltodano, presidente del Grupo Mercon, ya no se puede seguir postergando la solución de los problemas ambientales. “La temperatura se ha elevado y estamos secando los ríos y eso es un peligro porque después no va a haber agua ni para despulpar el café”, advirtió.

COSECHA “PINTA” BIEN

Aunque en el actual período lluvioso las precipitaciones no han sido tan copiosas como en otros años, en la zona de Matagalpa ha caído suficiente agua para garantizar que las tres floraciones que se dieron garantizaran la formación de los granos.

Según Bayardo Antonio González, la maduración de la próxima cosecha (que inicia el 1 de octubre) puede ser más temprana porque ya comienza a verse los primeros granos rojos, que generalmente aparecen a finales de julio o inicios de agosto.

“Ahorita ya se dio el crédito para la compra de agroquímicos y comenzar las labores para la próxima cosecha”, dice Luis Alberto Chamorro, director general de Mercon para Centroamérica.

PREMIAN CALIDAD

Cisa Exportadora inició esta semana la entrega de 1.5 millones de dólares entre unos 1,700 productores, cuya producción en la cosecha 2013-2014 obtuvo sobreprecio en el mercado internacional por la excelente calidad. También reciben estos reconocimiento económico los productores que han obtenido las certificaciones Rainforest Alliance, Café Practices (de Starbucks), AAA Nespresso y UTZ Certified, que garantizan que el grano se cultive y procese de manera sostenible.