Mujeres se abren espacio en las minas

Subir a un camión de dos metros de altura, conducirlo en superficie o bien en el subterráneo de una mina, cargarlo de minerales o residuos de roca en espacios donde la temperatura fácilmente llega a cuarenta grados centígrados —o los supere—, si bien no es una tarea sencilla, es el quehacer diario de Eneyda Roque, una joven de 28 años originaria de la mina El Limón, en León.

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