¿Por qué dejaron de cotizar?

Por lo menos 1,331 compañías han dejado de cotizar en las bolsas de China continental, congelando 2.6 billones de dólares de acciones, o alrededor del cuarenta por ciento del valor de mercado del país, informó ayer Bloomberg News.

LA PRENSA/EFE

Por lo menos 1,331 compañías han dejado de cotizar en las bolsas de China continental, congelando 2.6 billones de dólares de acciones, o alrededor del cuarenta por ciento del valor de mercado del país, informó ayer Bloomberg News.

El Índice Shanghai Composite cayó 5.9 por ciento, ahora está un 32 por ciento por debajo del pico de 5,166 que alcanzó el 12 de junio. La liquidación de los préstamos de margen le agrega combustible al fuego. Los inversores individuales —ya todos sabemos— utilizaron los generosos términos de la financiación de margen para ingresar al mercado accionario y luego acrecentar sus carteras. Lo que no está tan difundido es que las empresas chinas han hecho exactamente lo mismo al usar sus propias acciones para conseguir préstamos de los bancos.

Eso significa que se arriesgan a perder mucho cuando el precio de esas acciones empiece a tener una tendencia marcada a la baja.

Nick Lawson, de Deutsche Bank, dice: “Son las mismas compañías las que suspenden la cotización de sus acciones porque muchas tienen préstamos bancarios respaldados por acciones que los bancos mismos podrían querer liquidar, sumándose a las filas de los vendedores de margen”. Los analistas de Nomura agregan que “algunos préstamos bancarios se han extendido con acciones de compañías que cotizan en bolsa como garantía”.

Círculo vicioso

Las cifras aquí son vagas, pero el equipo de Nomura calcula que el monto total de estos préstamos podría ser de 500,000-600,000 millones de yuanes (80,000-96,000 millones de dólares), lo que parece mucho, pero equivale a alrededor del uno por ciento de los préstamos totales a empresas chinas.

Sin embargo, la dinámica que en este momento está en marcha recuerda los problemas que tuvieron las compañías energéticas estadounidenses debido al desplome del precio del petróleo. Muchos exportadores de esquisto tienen préstamos bancarios ligados al valor de sus reservas de petróleo y gas.

Cuando el precio del petróleo empezó a caer el año pasado, esas líneas de crédito en general se revaluaron a un valor más bajo, limitando la cantidad de crédito disponible para las compañías de energía y ejerciendo más presión sobre las firmas que ya debían vérselas con las consecuencias de un precio del petróleo radicalmente más bajo.

La mejor forma de detener un doloroso ciclo de precios accionarios más bajos que lleva a una reducción del crédito empresarial, más problemas para las compañías chinas y luego presiones crecientes sobre los precios de las acciones es suspender la cotización por completo.

En este sentido, la última medida de los reguladores chinos anunciada ayer prohíbe a los ejecutivos de las compañías vender acciones por seis meses.

El círculo vicioso descrito más arriba también explica por qué el banco central de China tomó rápidas medidas para sostener el mercado como parte de un esfuerzo de limitar el impacto en la economía general.

Más salen

Ayer, poco antes de la pausa de mediodía en la Bolsa de Shanghái ya eran 1,429 empresas las que habían dejado de cotizar, lo que no impidió que el índice general, con los valores restantes, siguiera bajando.

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