Policías masacran a familia inocente

Los agentes involucrados en la masacre perpetrada la noche del sábado contra una familia en el sector de las Cuatro Esquinas, comarca Las Jagüitas, Distrito Cinco de Managua, donde murieron tres personas, habrían intentando plantar evidencias para justificar su error.

Yelka Ramírez (derecha) no paraba de llorar en el velorio de sus hijos y hermana que mataron agentes policiales la noche del sábado. Con suma cautela llegaron autoridades de la Alcaldía de Managua, como la alcaldesa inconstitucional Daysi Torres.

Los agentes involucrados en la masacre perpetrada la noche del sábado contra una familia en el sector de las Cuatro Esquinas, comarca Las Jagüitas, Distrito Cinco de Managua, donde murieron tres personas, habrían intentando plantar evidencias para justificar su error.

Según relatos de pobladores del sector, quienes por temor decidieron no identificarse, los agentes bajaron de una patrulla una pesa y un paquete, del cual se desconoce su contenido.

Según los pobladores, la acción ocurrió cuando los policías se enteraron que el vehículo que habían rafagueado era un carro en el que viajaba una familia, y no las personas que llevarían un cargamento del narcotráfico, a quienes ellos esperaban. La pesa y el paquete fueron sacados de una patrulla que tenían estacionada cerca del sitio.

Como los vecinos observaron que los agentes pretendían colocarla dentro del vehículo, empezaron a gritarles que no lo hicieran. Supuestamente varias personas utilizaron sus teléfonos celulares para grabar ese momento, pero los policías les arrebataron los equipos.

José Reyes Molina, quien es pariente de las víctimas, expresó que horas después de ocurrido el hecho, la familia se movilizó a las Cuatro Esquinas y al llegar, los habitantes les informaron sobre las intenciones de los antinarcóticos.

“La gente vio que le estaban poniendo una pesa y unas cosas, y les dijeron que no estuvieran haciendo esa chanchada. Mi familia es una familia sana y nunca hemos tenido nada que ver con la Policía”, aseguró Reyes Molina.

MURIERON POR ERROR

En el vehículo, atacado por equivocación por los agentes antidrogas, viajaban ocho personas, de las cuales murieron tres, dos de ellas menores de edad.

Los fallecidos son Katherine Ramírez Delgadillo, de 22 años, y los hermanos Aura Marina y José Efraín Reyes Ramírez, de 12 y 11 años, respectivamente. Permanecen aún internados, Miriam Natasha Guzmán Ramírez, de 5 años, y Axel Reyes Ramírez, de 13 años, quien es hermano de los dos niños fallecidos.

Hasta la hora de nuestro cierre la niña Miriam Natasha se encontraba internada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital La Mascota, por su estado crítico (afectaciones en los pulmones).

Mientras que Axel Reyes fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intermedios, ya que su estado de salud era estable.

En el ataque lograron sobrevivir Milton Reyes, quien conducía el vehículo, y su esposa Yelka Ramírez Delgadillo, mamá de los dos menores fallecidos y de Axel, además de ser hermana de la fallecida, Katherine Ramírez.

En el carro también iba el cuarto hijo del matrimonio, Ezequiel Reyes, de 3 años, quien al momento de la balacera iba en brazos de su madre y esta logró protegerlo de los disparos. El niño y sus padres fueron los únicos que no necesitaron hospitalización.

Sin embargo, ayer por la mañana médicos del Hospital Alemán Nicaragüense llegaron a la vivienda de la familia, ubicada en el barrio Augusto C. Sandino, en el Distrito Cinco, para brindarle atención médica a la mamá, Yelka Ramírez, debido a que tiene una herida de bala en la pierna y también está embarazada.

UNIFORMADOS INSENSIBLES

Según los testigos, una vez que el vehículo impactó, los uniformados cercaron el área y no permitieron que los pobladores se acercaran a brindarle ayuda a los heridos. Yelka Ramírez Delgadillo rogaba auxilio a gritos partido al ver que su familia estaba bañada en sangre.

“Pedí auxilio, ninguno me respondió”, recordó Milton Reyes, quien agregó que hasta que pasaron varios minutos los policías trasladaron en una patrulla a los heridos al Hospital Roberto Calderón (Manolo Morales).

Cuando llegaron al centro hospitalario, Efraín y su tía Katherine ya habían fallecido. Mientras que Aura Marina Reyes murió la madrugada de ayer en el Hospital Antonio Lenín Fonseca.

DEMANDAN JUSTICIA

En una conferencia de prensa la mañana de este lunes 13 de julio, la Policía Nacional aseguró que son los 14 efectivos que estaban en el lugar de los hechos, y estos se encuentran detenidos en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) y a quienes se encuentren con responsabilidad se les realizará el debido proceso.

Tras este suceso, la primera comisionada Aminta Granera, directora de facto de la Policía Nacional, prometió hacer justicia.

Milton Reyes, dijo que espera que la Policía cumpla y aclare y “diga por qué su forma de actuar así, si no somos delincuentes los que veníamos ahí, somos personas humildes”.

Reyes recordó que al menos fueron veinte disparos los que escuchó de parte de la Policía Nacional en todo el trayecto, y “hasta el momento no me han dicho nada de cómo va la investigación”.

Según Granera, los agentes que dispararon fueron detenidos y hoy serán puestos a la orden del Ministerio Público. Asimismo, dijo que recibirán la baja deshonrosa.

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