“La actuación en mi vida ha sido como encontrarme con mi gran amor, con el que me he peleado, divorciado y vuelto”, confiesa Jhosay Peralta Núnez.
Pero, ¿cómo llega al teatro profesional? Peralta dice que a los 15 años tuvo la oportunidad de ir al Teatro Nacional Rubén Darío y ver su primera obra, Marinero.
Años después, se encontraba en la casa del titiritero Gonzalo Cuéllar, cuando descubrió un anuncio del Teatro Justo Rufino Garay, de apertura de clases, fue a la audición y se matriculó.
Sus maestros de actuación, voz, dicción y expresión corporal han sido Lucero Millán y René Medina. Dos años después comenzó a trabajar con ellos.
En el escenario
En la obra que más ha actuado es Ay amor, ya no me quieras tanto, escrita y dirigida por Millán.
Peralta también ha tenido papeles importantes en piezas teatrales como Sopa de muñecas, Deja que los perros ladren, El cruce, La revuelta y La frontera, presentadas en Nicaragua y otros países.
Pero en la que se siente más realizado es en La revuelta, tragedia escrita por Santiago Serrano. Su drama corre escenas de violación, orfandad, maltrato, crímenes y esperanza.
“José es el personaje que me marcó; recibí buena crítica y me he encontrado con personas que la recuerdan”, dice con orgullo.
En esta obra Peralta Núñez trabajó con la maestra Alicia Pilarte, René Medina y Tania Santa Cruz. “Jhosay es un excelente actor, buen compañero, disciplinado y sincero”, dice Pilarte al destacar las cualidades humanas y artísticas de este actor.
El mundo nocturno
Peralta Núnez imparte clases de expresión corporal, voz, dicción, circo, danza y malabares.
Resultado de su esfuerzo y con el apoyo de Millán ha llevado a escena la obra de teatro infantil interdisciplinario El mundo nocturno, pieza de la mexicana Teresa Valenzuela.
Su historia es de una abejita que está cansada de ser luciérnaga y quiere ser artista y viaja por el mundo nocturno buscando su sueño.
Ser actor de cine
Su sueño es llegar a actuar en películas, y que se elimine la discriminación contra los teatristas que se les señala de realizar actuaciones gritadas y expresivas, sin tomar en cuenta que parte de la solución está en controlar la modulación de las voces, sostiene Peralta Núnez.
El otro camino es que los teatristas pueden explorar la producción de vídeos.
“Me parece que tenemos que abrirnos al cambio, al uso de las nuevas tecnologías”, comenta Peralta, al explorar esta opción audiovisual.
“Ahora se pueden hacer buenas tomas desde un celular”, dice. También hay programas para edición digital. Por lo que, “los talentos también deben de ir con la técnica, pero cuidando la estética y la calidad de la actuación”, propone.
Su vida en el circo
“En el Club del Clown, Jhosay Peralta demostró capacidad para interpretar personajes, improvisar y sugerir cambios en los montajes. Y recibió técnicas de mantas, acrobacias, magia e imitaciones; ahora es un artista integral”, dice el circense Tito Aguirre, de la primera etapa en el circo de Peralta.
El circo y la actuación de payaso fueron vitales para su entrada al mundo de la actuación en el teatro profesional, la enseñanza y la dirección del teatro infantil interdisciplinario.
Su primer maestro, Roberto Aguirre Ramos (Tito Aguirre), director de la Escuela de Circo y el Club del Clown, recuerda que la primera vez que conoció a Peralta Núnez era un niño de 12 años, y fue cuando realizó su primer sketch sobre la familia que presentó en el Centro Nicaragüense de Teoterapia Integral (Centi).
Sobre esta primera experiencia Peralta Núnez dice: “Yo no elegí lo que quería ser, pero sí recuerdo mi primera función de clown en un colegio público. Nadie se rió, tampoco hubo aplausos; lo contradictorio es que me sentí bien”.
Desde entonces, y a pesar de este revés, “la magia de la actuación de payaso atrapó a Peralta quien dedicó ocho años de su vida al circo”, comenta Aguirre.
Otros de sus maestros, claves en su formación de clown y artes circenses fueron Luis Blanco, Ernesto Ayala y Carlos Fletes.
Dos obras en estreno
El XVIII Festival Internacional de Teatro. Monólogos, Diálogos y Más… abrirá con la obra La ciudad vacía, guion de Lucero Millán donde participa Jhosay Peralta Núñez, hoy a las 6:30 p.m., en el Teatro Justo Rufino Garay. Entrada C$ 200 córdobas.
“La obra La ciudad vacía es un homenaje al amor y memoria de Managua, actuada por tres personajes en tres tiempos”, dice el autor Peralta Núnez.
Este drama humano indaga sobre la desolación, la esperanza y búsqueda de un destino.
Y la segunda obra El mundo nocturno, de la mexicana Teresa Valenzuela, que dirigirá Peralta se presenta mañana a las 4:00 p.m., en el Parque Las Palmas. Gratis para todo público.
