Estudiantes y maestros del turno nocturno del Instituto Guillermo Cano, conocido popularmente como la Anexa, piden a las autoridades reparar el sistema eléctrico, ya que reciben clases prácticamente a oscuras.
Los estudiantes hacen esfuerzos para estudiar en el turno nocturno, ya que las aulas del Guillermo Cano solo cuentan con una o dos candelas encendidas.
Carmen Zeledón Romero, estudiante de primer año, pidió al alcalde de Estelí que los ayude con parte del presupuesto que destinan las alcaldías a la educación.
Nicole Hernández y Armando Amador, de segundo y cuarto año, respectivamente, aseguran que ya padecen de la vista, porque la poca luz les está afectando mucho.
El coordinador de Infraestructura del Ministerio de Educación en el departamento de Estelí, José Abel Vallecillo, dijo que el problema no es interno, sino en la acometida o líneas exteriores que alimentan al instituto y para darle una solución se necesita hacer un trámite administrativo que incluye a las autoridades de Disnorte.
Esta solución podría venir hasta el otro año y mientras tanto seguirán buscando soluciones temporales porque el problema ya está evaluado, dijo Abel Vallecillo, quien dijo que el presupuesto surgiría del cinco por ciento que destina la Alcaldía al mejoramiento de la infraestructura de centros escolares.
El profesor Ramón Rivera pidió el apoyo de la Alcaldía y del Ministerio de Educación para resolver este problema.
“Invertir veinte mil dólares en un ‘árbol de la vida’ que es una lata que no da nada de vida, creo que estarían dando mejor vida aquí a los ojos de los estudiantes y de los maestros que no solo a este centro no se le está dando. Creo que esos árboles que están en Managua estarían mejor en todos los centros nicaragüenses”, dijo el maestro.
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