Después de dos temporadas en las que sintieron el sol a la altura de los párpados, los Yanquis han comenzado a ver su futuro con claridad.
Antes, esta organización, de un gran historial de éxitos, había ido al playoffs en 17 de 18 campañas. Así que fallar dos veces fue alarmante.
De hecho en Nueva York, no llevarse la Serie Mundial, sabe a fracaso. Así que luego de dos tropiezos, volver a la disputa de un banderín, debe ser alentador para su afición.
¿Y cuáles son las claves? La primera es tener salud. A pesar de algunos viajes breves a la lista de lesionados, la mayoría de jugadores se han mantenido sanos y han hecho contribuciones claves.
Mark Teixeira tiene ya 24 jonrones y 65 impulsadas. Y aún le faltan 68 juegos a esta campaña. El año pasado, en el que fue diezmado por las lesiones, terminó con 22 tablazos y 63 remolques.
Otra pieza clave es Alex Rodríguez. Lleva 20 tablazos y 54 empujadas. El año pasado estaba suspendido. Y luego Brian McCann con 15 jonrones y 58 impulsadas.
Pero delante de ellos, hay un dúo dinámico, que pone la bola en juego: Jacoby Ellsbuty y Brett Gardner. Además Chase Headley y Chris Young, con aportes notables.
La rotación ha mantenido al equipo peleando: Nathan Eovaldi, Michael Pineda, CC Sabathia, Masahiro Tanaka e Iván Nova, son decisivos, pero el factor esencial, está detrás de ellos, en el bullpen.
Chasen Shreve, Dellin Betances y Andrew Miller, han sido un factor de seguridad. Los Yanquis tienen 51-0 al llegar al octavo en ventaja. Estos tipos lanzan para 1.61 y solo les batean .131.
Aún falta camino, pero los Yanquis están ahí, tercos, y lucen mejor cada día. Quizá habrá que contar con ellos.
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