Derecho a la información y alza en los periódicos

El alza en los precios de los principales diarios, más allá de verse como una ecuación fría de oferta y demanda, constituye una abierta violación al derecho a la información por parte del Estado de Nicaragua

El alza en los precios de los principales diarios, más allá de verse como una ecuación fría de oferta y demanda, constituye una abierta violación al derecho a la información por parte del Estado de Nicaragua, que lejos de ser el primer garante de políticas públicas para que las personas tengan acceso a información que brindan los diarios con precios simbólicos, los cuales hacen un esfuerzo por construir información periodística en armonía con el principio de pluralidad y diversidad como sugiere la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el estudio Indicadores de Desarrollo Mediático: marco para evaluar el desarrollo de los medios de comunicación social (Pág 21-30).

La actual administración pública se caracteriza por institucionalizar por las vías de hechos, la política de asfixia fiscal y discriminación de entrega de publicidad oficial a aquellos medios que cuestionan al poder público. Con esta determinación, el Gobierno, abiertamente, viola el séptimo principio de la Declaración de Chapultepec, el cual establece que “las políticas arancelarias y cambiarias, las licencias para la importación de papel o equipo periodístico, el otorgamiento de frecuencias de radios y televisión y la concesión o supresión de publicidad estatal, no deben aplicarse para premiar o castigar a medios o periodistas”, (pág 4).

De manera que el alza en los precios de los ejemplares de los medios gráficos, es producto de esta política de asfixia económica y castigo de publicidad estatal contra LA PRENSA, el periódico Hoy y El Nuevo Diario.

Mostrarse indiferente con el incremento de los periódicos, —equivalente a diez córdobas en la zona del pacífico, y 15 córdobas en zonas como Río San Juan y costa caribe—, sería asumir una posición individualista, propia del mercado, y negar que la verdadera causa de esta alza en los ejemplares, es producto de la política de asfixia y discriminación de la entrega de publicidad gubernamental.

El incremento de los periódicos, tampoco debe verse como una operación matemática, porque sería evadir las raíces estructurales vinculadas con el poder, la cultura y la libertad de expresión.

Primero, el alza de precios es producto del factor de poder político, que desde 2007, viene centralizando la publicidad gubernamental, en aquellos medios que se caracterizan por reproducir el discurso oficial, y niegan abiertamente a sus audiencias, el derecho a la información bajo el principio de pluralidad y diversidad de voces; segundo, el alza de precios es un asunto estructural ligado a la educación, porque los medios impresos contribuyen a la cultura de la lectura y promueven el pensamiento crítico, contrario al efecto que producen en la cultura, la televisión, gobernada por la nota roja; y tercero, este incremento, niega el derecho al acceso a la información en los medios impresos, a las personas que habitan en el interior del país, que en su mayoría se caracterizan por tener ingresos de menos dos dólares al día, un hecho que solo viene agudizar las asimetrías y desigualdades del acceso a la información en Nicaragua.

Durante el período 2007 hasta 2015, El Nuevo Diario, fue el primer medio escrito que no pudo resistir la política oficial de asfixia fiscal. Cuando realicé el estudio Distribución de la Publicidad Gubernamental en Nicaragua (2011), Francisco Chamorro García, exdirector de El Nuevo Diario, sostuvo que producto de la Ley 528, conocida como Ley Arce, y debido al retiro de la publicidad gubernamental desde 2007, este medio de comunicación se vio obligado a reducir su personal en un 38 por ciento, efectivamente a los pocos meses de esta entrevista, este medio impreso entregó su credibilidad a un grupo económico, como consecuencia de la política oficial de asfixia fiscal contra los medios de comunicación. Lo más grave, no fue la venta de este medio escrito, sino que se le cercenó el derecho a la información de calidad, pluralidad y diversidad de voces, que ofrecía este medio impreso.

El analista y politólogo argentino, José Natanson en su ensayo La triple crisis de los medios de comunicación, sostiene que se debe tener cuidado cuando se pretende establecer relación directa que el cierre de los medios escritos, es producto de la “irrupción de nuevas tecnologías de la información” (Nueva Sociedad: 1994. Pág. 50-60). Advierte que en el actual contexto de América Latina, el presente fenómeno, obedece principalmente a la “crisis ideológica”.

En palabras de Bernard Sorj, (2010), las relaciones tensión y conflictos de los gobiernos de turno contra la prensa, obedece a la emergencia de la “llamada la nueva izquierda”, que una vez llegando al poder, el primer paso es buscar como cooptar o asfixiar medios de comunicación que se caracterizan por ser los “únicos factores capaces de articular críticas al poder público” (Poder, políticos y medios de comunicación).

De manera, que el debate va más allá de si LA PRENSA o El Nuevo Diario venderán menos o más ejemplares, el problema de fondo es que en la medida de que el gobierno siga con la política de asfixia fiscal y cero entrega de publicidad estatal a los medios independientes, esto irá en detrimento a la libertad de expresión en Nicaragua.

El autor es comunicólogo. Doctorando en Ciencias Sociales y Humanas, UCA.

 

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