En la cola de la conectividad

Entre los países de América Latina y el Caribe, Nicaragua es el que menor crecimiento mostró en cuanto al porcentaje de su población con acceso a internet entre 2006 y 2014, ubicándolo en el último puesto de una lista de 17 naciones, a las que encabeza Chile.

Entre los países de América Latina y el Caribe, Nicaragua es el que menor crecimiento mostró en cuanto al porcentaje de su población con acceso a internet entre 2006 y 2014, ubicándolo en el último puesto de una lista de 17 naciones, a las que encabeza Chile.

Nicaragua pasó de un dos por ciento de su población con acceso a internet en el 2006 a un 18 por ciento en 2014, según el estudio La Nueva Revolución Digital, de la Internet de Consumo a la Internet de Producción , que recientemente publicó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), donde expone que el crecimiento experimentado por los países más rezagados entre 2006 y 2014 no fue suficiente para cerrar las brechas de ese acceso en el interior de la región.

“Tanto al inicio como al final del período, Nicaragua tenía el menor número de usuarios por habitantes y Chile, el mayor. Esto se dio pese a que Nicaragua tuvo la segunda mayor tasa de crecimiento promedio anual y Chile, una de las menores entre los 17 países considerados”, explica el estudio.

APERTURA A OTROS PAÍSES

Y es que el acceso a internet según

Cepal abona al desarrollo económico de los países de la región, puesto que existe mayor dinamismo que incrementa los flujos no solo de información, sino también de transacciones y un mercado más abierto a otras fronteras.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de Cepal, explica mediante comunicación electrónica que a medida que las tecnologías digitales van permeando todas las actividades de la sociedad, aumenta su importancia e impacto en los patrones de crecimiento económico, la inclusión social y la sostenibilidad ambiental.

“El reto consiste en actualizar los compromisos, identificando nuevos desafíos y prioridades y prestando atención a los efectos de la ubicuidad de internet”, expresó.

Y en la inauguración de la Quinta Conferencia ministerial sobre la sociedad de la información de América Latina y el Caribe, ayer en ciudad de México, Bárcenas dijo que para hacer frente a la ralentización de la economía y poder competir en un nuevo entorno económico global “se requiere un cambio estructural en la matriz productiva basada en el conocimiento y las tecnologías digitales”.

“La transición requiere desarrollar el ecosistema digital, mejorar la conexión intrarregional y propiciar el entorno empresarial que promueva inversión y redes de conocimiento”, añadió Bárcenas.

En cifras

3,600 millones de personas eran suscriptoras únicas de telefonía móvil en 2014 según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

2,923 millones de habitantes, equivalentes al 40.4 por ciento de la población usaban Internet.

3,000 millones de suscripciones había a banda ancha fija y móvil.

179,000 millones de aplicaciones se habían descargado, es decir, cerca de 25 por habitante, estima la Cepal.

Soluciones móviles

El mayor acceso a teléfonos móviles y la migración a teléfonos inteligentes han impulsado el desarrollo de soluciones en plataformas móviles que apuntan a enfrentar problemas sociales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe sostiene que entre 2005 y 2013, los servicios móviles en los sectores de educación, banca, salud y agricultura se expandieron significativamente. En el sector agrícola, este avance tecnológico permite a los productores acceder a información sobre el mercado, las tecnologías y el clima, posibilitando mayor competitividad.