Lucha de egos

Medio siglo después, aún no se ha resuelto la rivalidad entre los Beatles y los Rolling Stones. El guitarrista de sus majestades satánicas, Keith Richards, dijo que el disco Sgt. Pepper que publicaron sus archienemigos en 1967 es un “montón de basura”.

Keith Richards es un guitarrista,cantante, actor, compositor y productor británico que formó parte de la banda de rock The Rolling Stones. LA PRENSA/AGENCIAS

Medio siglo después, aún no se ha resuelto la rivalidad entre los Beatles y los Rolling Stones. El guitarrista de sus majestades satánicas, Keith Richards, dijo que el disco Sgt. Pepper que publicaron sus archienemigos en 1967 es un “montón de basura”.

Richards expresó en una entrevista a la revista Esquire que los fabulosos cuatro “sonaban muy bien” cuando eran fieles a su sonido original, pero que luego se “dejaron llevar”.

“¿Por qué no? Si eras un Beatle en los sesenta, simplemente te dejabas llevar y te olvidabas de lo que querías hacer”.

Sobre Sgt. Pepper , comentó: “Algunos piensan que es un disco genial, pero me parece un montón de basura, más o menos como Satanic Majesties .

Se refiere a Their Satanic Majesties Request (pedido de sus majestades satánicas), un álbum psicodélico de los propios Stones que salió en 1967, poco después de Sgt. Pepper . Ya Richards se había referido a esta producción de los Stones como la que lo hace sentir menos orgulloso.

Sgt. Pepper ha sido visto como un momento histórico en que las producciones de música pop se transformaron en conceptos artísticos más amplios.

Por su parte, Richards lanzará el mes próximo Crosseyed Heart , su primer álbum en solitario en 23 años.

Rivales

Los Beatles y los Rolling Stones eran las mayores superestrellas mundiales de la década de los sesenta, lo cual inevitablemente condujo a hablar de una rivalidad entre los bien educados “fabulosos cuatro” y los más oscuros Stones. Algunos historiadores de música, sin embargo, creen que esta supuesta rivalidad fue más bien un truco publicitario y un invento de la prensa, y que en realidad no había ninguna animosidad profunda entre los artistas.