Conectividad y desarrollo sustentable

Hay una clara tendencia al incremento de la conectividad tanto entre las personas como entre las “cosas”.

Hay una clara tendencia al incremento de la conectividad tanto entre las personas como entre las “cosas”. La diferencia que se marca entre países, sociedades y culturas es sencillamente el ritmo de la tendencia. Estudios especializados prevén que para 2020, el 90 por ciento de la población mundial estará interactuando a través de redes de banda ancha móvil. Ahora mismo la población que ya tiene la posibilidad de usar la conectividad para cambiar la forma en que se relacionan y hacen negocios, para tener acceso a herramientas financieras y educativas, incrementar su competitividad, etc.

Estamos asistiendo a un nuevo fenómeno que algunos denominan la “Sociedad Conectada”, donde si una persona está conectada, y cuenta con la educación y preparación suficiente para empoderarse de la tecnología y las aplicaciones por ella soportada, su vida cambia de forma sustancial. Si a este escenario sumamos la conectividad de las cosas, el fenómeno es de mayor trascendencia y sin duda irá logrando un cambio global. Las futuras y en cierto modo las actuales escalas de conectividad traen oportunidades sin precedente para hacer frente a los desafíos globales del desarrollo humano y económico sustentable. La educación de los ciudadanos bajo estos nuevos escenarios será sin duda un factor de cambio.

Un aspecto a resaltar, es que en la Sociedad Conectada, la conectividad será el punto de referencia para nuevas formas de innovar, colaborar y socializar. Tiene que ver con la creación de libertad, empoderamiento y oportunidad para transformar “todo” de forma continua, mientras se aportan soluciones para algunos de los mayores desafíos que enfrenta nuestra sociedad, tales como la educación, la salud, la seguridad ciudadana, uso de recursos naturales, cambio climático y protección del medioambiente.

La Sociedad Conectada se trata de nuevas formas de colaborar, compartir e informar. En la actualidad, las personas y las comunidades empoderadas por la conectividad y las aplicaciones, están impulsando un cambio fundamental.

Las tecnologías, como la banda ancha, la movilidad y la nube nos aproximan aún más a las personas y sitios de nuestro interés y redefinen los modelos establecidos en favor del aprendizaje y educación.

La conectividad significa transformar industrias completas, crear nuevos puestos de trabajo y cambiar modelos comerciales establecidos. Sin duda la conectividad traerá consigo progreso económico, social y ambiental significativo para nuestros ciudadanos. Hoy en día nos encontramos en el umbral de una extraordinaria revolución. Un mundo conectado en tiempo real establecerá en nosotros muchos y nuevos requisitos mientras crea oportunidades más allá de lo que podemos imaginar. Aquellas sociedades que pueden reflexionar, reinventar e innovar serán los ganadores en este nuevo ecosistema de creación de valores. Cuando una persona se conecta, su mundo cambia. Con todo conectado, nuestro mundo cambia.

Enfrentar estos retos requiere de una visión amplia y no solo de acciones individuales. Muy por el contrario se requiere una cooperación permanente entre la Administración Pública, el sector privado y el ciudadano en su carácter individual.

Estudios realizados por la división Consumer Lab de Ericsson, muestran que los consumidores quieren utilizar internet para tomar decisiones inteligentes sobre su vida en el contexto de su entorno. El consumidor requiere la conectividad y el acceso a diferentes aplicaciones especializadas para mejorar su calidad de vida, para obtener un mejor uso de redes de energía, para medir y regular su consumo de la misma, para acceder a servicios de salud, oportunidades cambiantes de aprendizaje y educación, transporte sustentable y servicios en general.

El tener conectividad se traduce poco a poco en mejores prácticas entre los individuos. El uso de teléfonos inteligentes, de acuerdo con estudios realizados por diversos operadores móviles, evidencian que la conexión móvil, facilita la toma de decisiones inteligentes en la vida de individuos y grupos sociales para organizarse y decidir, en una dinámica social en que se generan cambios positivos para todos los involucrados.

*Consultor

hjalmar.ruiz@rcrconsultores.com

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