Delicia de un manjar

El queso es un producto muy importante en la alimentación humana, tiene un alto contenido nutritivo, es una excelente fuente de proteínas, vitaminas, calcio, fósforo, grasas y sales naturales.

El queso es un producto muy importante en la alimentación humana, tiene un alto contenido nutritivo, es una excelente fuente de proteínas, vitaminas, calcio, fósforo, grasas y sales naturales. En las tiendas y mercados de todo el mundo, miles de tipos de quesos están expuestos a la vista recordándonos la exquisitez de este manjar.

Hay centenares de tipos de quesos, la textura y el sabor dependerán del tipo de alimentación del animal que produce la leche utilizada para su elaboración, así como por el uso de distintas especies de bacterias y moho, diferentes niveles de nata en la leche, tratamientos en su proceso, y las diferentes razas de vacas, cabras, ovejas o el mamífero cuya leche se use. Otros factores incluyen los saborizantes tales como hierbas, especias o ahumado. Que la leche esté o no pasteurizada también puede afectar al sabor.

Los quesos se pueden hacer de forma artesanal o industrial. La industrialización de la elaboración de los quesos permite la producción de quesos parecidos en diferentes países como es el caso del Camembert, Cheddar, Gouda y Holandés. Estos se producen con recetas exactas de sus componentes y el método de elaboración.

En las pautas culinarias de acompañamientos para los quesos están: las frutas deshidratadas como pasas, higos, dátiles, etc. Frutos secos: las almendras, pistachos, avellanas, macadamias, etc. Procurando que estas estén tostadas y con poca sal. Frutas frescas: las peras, uvas, manzanas, higos frescos, frutas silvestres. La miel acompaña a los quesos azules realzando su sabor, también puede complementarse bien con quesos frescos. El pimentón es buen acompañante de los quesos cremosos.

No podemos dejar de mencionar el pan, los mejores acompañantes son los artesanales, van con todos los tipos de quesos. El pan tostado y las galletas también resultan. Cuanto más delicado sea el queso, más blanco y menos salado debe ser el pan.

Eso sí, la pareja perfecta de los quesos es el vino. Y juntos se convierten en lo que los antiguos griegos llamaban “regalo de los dioses”.