Un cambio para el campo

A partir de este año la educación preescolar será incorporada a los multigrados, pero también los directores serán capacitados en liderazgo educativo y atención a la familia y comunidad.

Los multigrados tienen problemas de infraestructura escolar y acceso porque algunos se sitúan en comunidades alejadas del país. LA PRENSA/ ARCHIVO

A partir de este año la educación preescolar será incorporada a los multigrados, pero también los directores serán capacitados en liderazgo educativo y atención a la familia y comunidad.

Esta fue la conclusión del Foro Internacional de Educación Multigrado que se realizó en el país recientemente.

En Nicaragua la educación multigrado se desarrolla principalmente en el campo donde un solo maestro puede atender incluso los seis grados de primaria.

Los resultados de este foro serán incorporados en la estrategia educativa que desarrollará el Ministerio de Educación (Mined) a partir del próximo año.

En este foro denominado “Aprendizaje y Calidad de la Educación Multigrado” participaron especialistas de México, Ecuador, Cuba, España, Colombia, Jamaica y Guatemala, quienes compartieron las experiencias de sus países en esta modalidad educativa.

Tras escuchar las experiencias extranjeras, “estamos proponiendo reorganizar las 31 combinaciones de multigrado que existen actualmente (en el país) a dos combinaciones”, según informó Rosario Murillo, vocera del Gobierno.

Estas dos combinaciones serían organizadas de preescolar a sexto grado; de preescolar a tercer grado y de cuarto a sexto grado, según el informe final del foro.

Otro de los temas abordados en el encuentro, según Murillo, fueron la capacitación metodológica de los maestros de multigrado y la adecuación al programa de estudio.

Pero además se adecuarán los materiales didácticos de los multigrados en Nicaragua y los ambientes escolares serán rediseñados.

Los nuevos planes para la educación multigrado, según el Ministerio de Educación (Mined), incluirá la atención de niños con discapacidad. Esto incluirá desde el acceso a las escuelas hasta la preparación de los docentes. También el currículo de esta modalidad podría ser adecuado para las comunidades originarias y afrodescendientes.

Hasta la fecha, el Caribe nicaragüense recibe un currículo y materiales escolares en español, pese a ser comunidades multilingües.