El empuje de Donald Trump se desinfló ayer en el segundo y largo debate de aspirantes republicanos a la Casa Blanca, en el que, a pesar de dominar parte de la conversación, su argumentario brilló por su ausencia en materias domésticas.
El magnate, líder en los sondeos, salió mal parado en rifirrafes con el exgobernador de Florida, Jeb Bush, en relación con la gestión de su hermano, el expresidente George W. Bush, y con la exdirectora ejecutiva de Hewlett Packard (HP), Carly Fiorina, respecto a sus comentarios frívolos sobre las mujeres.
Trump concentró los ataques de la mayoría de sus rivales, quienes no dudaron en afirmar que no está preparado para ser presidente de EE. UU. y que es un ególatra que solo cree en sí mismo.
El gobernador de Wisconsin, Scott Walker, aseguró que EE. UU. no necesita “un aprendiz (en alusión al programa de televisión que presentaba Trump, The Apprentice) en la Casa Blanca. Ya tenemos uno ahora”.
ÚNICA MUJER
Fiorina calificó a Trump de “maravilloso animador” y mostró su confianza en que “el sentido común” de los votantes ponga a Trump en su sitio.
“Creo que todas las mujeres en este país hemos escuchado muy claramente lo que Trump ha dicho”, manifestó la única fémina en la contienda en respuesta a las formas con que el magnate inmobiliario trata a las mujeres.
“Creo que eres una mujer hermosa”, respondió Trump a Fiorina en un cruce de declaraciones.
Mientras el senador de Florida, Marco Rubio, insinuó que el país no puede correr el riesgo de seleccionar a un novato en política exterior como Trump.
MIGRACIÓN
En materia migratoria los precandidatos coincidieron en la necesidad de frenar la entrada ilegal de personas a EE. UU. y Trump insistió en su idea de construir un gran muro en la frontera con México, un plan cuestionado por ineficaz por Bush, Rubio, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y Ben Carson, quien sí se mostró abierto a la deportación masiva propuesta por Trump.
“Mi mujer es méxico-estadounidense y quiere que se asegure la frontera”, dijo Bush, quien consideró que en materia migratoria el país está en “una encrucijada” en la que hay que elegir entre la vía “optimista” de Ronald Reagan (amnistió a millones de inmigrantes en los años ochenta) o “la de Donald Trump, que dice que todo está mal”.
SEGUNDO ENCUENTRO
Los 11 participantes del debate principal son: Donald Trump, Ben Carson, el exgobernador Jeb Bush, el senador de Texas, Ted Cruz; el gobernador de Wisconsin, Scott Walker; el senador de Florida, Marco Rubio; la extitular de Hewlett-Packard, Carly Fiorina; el exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee; el gobernador de Ohio, John Kasich; el senador de Kentucky, Rand Paul, y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.
El debate republicano se celebró en la Biblioteca Presidencial de Ronald Reagan, en Simi Valley, al noroeste de Los Ángeles, hasta donde se desplazaron activistas latinos para protestar por la retórica antinmigrante exhibida por algunos de los candidatos.
Los cuatro aspirantes a un debate secundario fueron: el exsenador de Pennsylvania, Rick Santorum; el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal; el exgobernador de Nueva York, George Pataki, y el senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham.
