Crece consumo de hidrocarburos

En el 2015, el consumo de gasolina fue de 1.24 millones de barriles, superior en 11.9 por ciento a los 1.11 millones de barriles que la población en general compró durante el mismo período de 2014.

El consumo de gasolina, diesel y gas licuado mostraron durante el primer semestre de 2015 un aumento de entre siete y 12.2 por ciento a nivel nacional, según datos del Ministerio de Energía y Minas (MEM), que publica el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Durante los primeros seis meses de 2015, el consumo de gasolina fue de 1.24 millones de barriles, superior en 11.9 por ciento a los 1.11 millones de barriles que la población en general compró durante el mismo período de 2014.

El diesel experimentó un aumento en el consumo de 6.9 por ciento, al pasar de 1.95 millones de barriles demandados durante el primer semestre de 2014 a 2.09 millones de barriles en los mismos meses, pero de 2015.

En cuanto al gas licuado, este fue el que mostró mayor incremento en la demanda por parte de los consumidores. En el primer semestre de 2015 se consumió 599,300 barriles mientras que en el mismo período de 2014 fueron 533,900, lo que equivale a un aumento del 12.2 por ciento.

Al revisar las estadísticas del BCN y comparar el primer semestre de 2014 con el de 2013, las cifras muestran que el aumento en el consumo fue menor al experimentado en los primeros seis meses de 2015. Entre enero y junio del año pasado el consumo de gas licuado de petróleo creció 5.43 por ciento, el de gasolina 6.77 por ciento y el diesel 5.85 por ciento.

¿A QUÉ SE ATRIBUYE?

El economista Adolfo Acevedo explicó que uno de los factores más influyentes en el incremento de consumo de los hidrocarburos antes mencionados, está en la baja internacional de los precios del petróleo, que incide directamente en el valor final que se ofrecen a los consumidores.

“Se debe a un factor que llamamos, elasticidad de precios. Por cada diez por ciento que baje el precio de un producto, aumenta un cinco por ciento la demanda y al considerar las mermas que se ha experimentado en esos productos, ahí está un factor determinante”, manifestó el economista.

Para Acevedo una reducción importante en el precio, dará lugar a mayor consumo y la respuesta positiva de los consumidores.

Según el monitoreo semanal del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), el 30 de junio de 2014 el litro de gasolina regular se vendía en Managua a 1.32 dólares (al cambio oficial de esa fecha), el litro de gasolina súper se comercializaba a 1.38 dólares por litro y diesel a 1.17 dólares. El 30 de junio de 2015, en cambio, el litro de gasolina regular se encontraba a 1.06 dólares, el de súper a 1.17 dólares y el de diesel 0.85 dólares.

Esto representa caídas en los precios de 19.7 por ciento en el caso de la gasolina regular, de 15.21 por ciento en la gasolina súper y 27.35 por ciento en el diesel.

Para Jessica Pérez, doctora en economía y miembro del equipo coordinador de la maestría en Administración de Empresas y Dirección de Empresas, en la Universidad Centroamericana (UCA), si bien la demanda es un factor influyente, se debe de considerar la adquisición de nuevos vehículos que circulan en el país y que para los períodos en evaluación, antes no se consideraban.

“Es muy importante identificar la cantidad de unidades que conforman la flota vehicular para determinar otra causa por la que el consumo de gasolinas y diesel, específicamente haya incrementado”, expresó la catedrática.

Datos de la Dirección General de Servicios Aduaneros revelan que hasta junio de este año la importación en Nicaragua de vehículos nuevos incrementó casi 22 por ciento.

Entre enero y junio de 2015 la compra fue de 8,402 unidades y en el mismo período del año pasado la importación general de vehículos nuevos fue de 6,892 unidades.

Para la economista independiente Adela Ubau, otro aspecto que pudo haber influido es el mayor uso de maquinaria para la producción.

“Las actividades agrícolas representan un indicador muy importante en la economía del país y por ende la necesidad de gasolina y diesel, no podría dejarse por fuera este aspecto”, sostuvo Ubau.

Sobre el incremento del 12.2 por ciento en el gas licuado, Ubau cree que la baja del precio fomentó el uso, ya que las personas tienen más acceso para la compra.

“Incluso el aumento de la actividad económica es determinante en el mayor consumo de los hidrocarburos”, agregó.

En junio el índice mensual de actividad económica (IMAE) reflejó un crecimiento del cuatro por ciento respecto a junio del año anterior, destaca el BCN. La variación promedio anual fue de 3.6 por ciento.

APORTE AL COMERCIO

Para la economista Adela Ubau, el mayor consumo de hidrocarburos como la gasolina, el diesel y el gas licuado no puede separarse del ahorro que los consumidores han experimentado y “ese sobrante, ¿hacia dónde lo dirigen?, algunos en otras prioridades, pero la mayoría va al sector comercio, que es el que más se ha beneficiado”, dijo la economista. Esto empuja al crecimiento de la economía, incrementa los ingresos fiscales y municipales, añadió.

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