¿Infiltrados del orteguismo?

El miércoles pasado, el Partido Liberal Independiente (PLI) señaló a Jairo Contreras y a David Campos de ser “infiltrados del orteguismo”, por crear conflicto, división y violencia en las protestas en que demandan transparencia electoral.

Los miércoles de protestas han sido controvertidos por los conflictos y pleitos entre los mismos protestantes. A la derecha, David Campos (camiseta verde) discute con miembros del PLI. LA PRENSA/ ARCHIVO

El miércoles pasado, el Partido Liberal Independiente (PLI) señaló a Jairo Contreras y a David Campos de ser “infiltrados del orteguismo”, por crear conflicto, división y violencia en las protestas en que demandan transparencia electoral.

Hasta ese día, los señalamientos y comentarios sobre “infiltrados” eran solo rumores, pero lo cierto es que en las protestas contra el Gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, no son pocos quienes se ven con desconfianza y se señalan mutuamente de “infiltrados”.

Mauricio Roa, retirado del Ejército, caracteriza a los “infiltrados” como personas que se quieren hacer notar con sus actos y expresiones contra el Gobierno e incluso haciéndose las víctimas del régimen, pero en contraste son causantes de división y conflicto.

EXMILITAR CARACTERIZAA INFILTRADOS

La experiencia de Roa viene desde su formación militar en la década de los ochenta, cuando eran preparados para identificar a este tipo de personas.

El general en retiro y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen), Hugo Torres, menciona el caso del “pistolero de Metrocentro”, Samir Matamoros, como un caso emblemático de “infiltrado orteguista”.

Sin embargo, Torres también reconoce que un infiltrado puede pasar años sin ser descubierto, mientras pasa información de los planes de los opositores al Gobierno.

“Es muy difícil determinar el perfil de un infiltrado, porque precisamente lo preparan para no ser detectado, (pero) en el camino algunos van dejando huellas. Hay otros casos que son más burdos, pero por ejemplo, en los hechos que se han venido dando los miércoles de protesta es de sospechar que algunos de estos muchachos que han llegado a crear pleito puedan estar siendo enviados y financiados por el grupo en el poder, porque le conviene desestimular la participación de los ciudadanos en estas protestas”, manifestó Torres.

Jairo Contreras, dirigente del grupo Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), respondió a quienes lo llaman infiltrado pidiéndole pruebas de que es un agente del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), pero también reconoció que han cometido un error causando conflicto entre los mismos protestantes.

SEÑALADOS LO NIEGAN

Ernesto Ramírez, conocido como “Juan Pueblo” entre algunos protestantes, es un veterano que participa en todas las manifestaciones antigobierno y muchos lo señalan de ser “infiltrado del orteguismo”.

Ramírez se defiende diciendo que también en la década del ochenta lo llamaban “infiltrado” por criticar a los sandinistas y ahora lo señalan de sandinista por criticar la división de los liberales.

Ramírez también es un crítico de los medios de comunicación porque dice que solo entrevistan a los mismos políticos pero no le preguntan a la gente del pueblo.

Liseth Sequeira, una protestante activa, también es señalada de ser infiltrada, pero al igual que Contreras y Campos, lo niega.

Otros comentarios que se hacen en estas protestas es que a los “infiltrados” no se les conoce un trabajo, pero siempre tienen recursos para llegar a las protestas.

En realidad, Contreras y Ramírez admiten que no tienen un trabajo formal. Sequeira dice que trabaja por cuenta propia y Campos que tiene un bufet de abogados. En general, le atribuyen al orteguismo su falta de un trabajo formal, porque les ha manchado su récord para que no les den trabajo.

Ortega y su grupo procuran y procurarán  infiltrar a su gente en los partidos de oposición, a las organizaciones de la sociedad y a todo tipo de institución que defienda el imperio de la ley y la democracia”. Hugo Torres, general en retiro y diputado ante el Parlacen.

PROTESTA «AZUL Y BLANCO»

Jairo Contreras, dirigente del grupo Resistencia Juvenil Nicaragüenses (Rejudin), explicó que su diferencia con el Partido Liberal Independiente (PLI) es porque no están de acuerdo con que los miembros del PLI lleguen a las protestas con símbolos partidarios.

“La lucha en las calles debe ser bajo el azul y blanco, no tiene que ser manchada por ningún color de bandera partidaria ahorita. Sabemos que para acceder al poder se necesitan los partidos, pero en este escenario no es momento de partidos”, expresó Contreras.

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