Los Rosenthal viven un tsunami

Desde la semana pasada, una de las familias más ricas y poderosas de Honduras —los Rosenthal— vive un verdadero tsunami económico y judicial, desatado por una acusación estadounidense de soborno y lavado de dinero

Policías y agentes de la Fiscalía embargan una mansión de Yankel Rosenthal Coello, localizada en San Pedro Sula. LAPRENSA/EFE

Desde la semana pasada, una de las familias más ricas y poderosas de Honduras —los Rosenthal— vive un verdadero tsunami económico y judicial, desatado por una acusación estadounidense de soborno y lavado de dinero en favor del narcotráfico contra tres cabecillas del clan. La tormenta se ha saldado, hasta el momento, con la detención en EE. UU. de uno de los empresarios; el cierre “forzoso” de su empresa insignia, el Banco Continental; y el embargo de 62 bienes, entre empresas y propiedades.

En los pasillos políticos hondureños corrió la voz de que en este caso Estados Unidos no iba a dejar “títere con cabeza”. Tardó diez años, hasta que ha puesto contra la pared al banquero Jaime Rosenthal Oliva, el patriarca del clan, eterno candidato presidencial, dirigente del poderoso Partido Liberal, ex vicepresidente de Honduras, excongresista y fundador del Banco Continental.

Rosenthal, de 79 años, no solo puede perder todo su patrimonio, sino que enfrenta, junto con su hijo Yani y su sobrino Yankel, una condena de veinte años de prisión por la acusación de lavado de activos vinculados al narcotráfico, denuncia hecha pública el 7 de octubre por el Departamento del Tesoro de los EE. UU. que les ha llamado “traficantes” y ha prohibido a los estadounidenses tener relación con cualquiera de sus empresas.

El caso Rosenthal se ha convertido en emblemático, porque no solo es una advertencia para Honduras, país aquejado por una crónica corrupción, monumental impunidad, narcotráfico y lavado de dinero, sino que es un mensaje claro para Latinoamérica de lo que EE. UU. es capaz de hacer para detener el tráfico de drogas.

Para el embajador estadounidense en Honduras, James Nealon, la denuncia contra los Rosenthal “dejan claro que la impunidad no se mantendrá”, según escribió el diplomático en su cuenta oficial en la red social Twitter.

Estadísticas oficiales establecen que por el territorio hondureño pasan cada año más de cien toneladas de cocaína de América del Sur con destino a Estados Unidos. El fiscal general anterior, Luis Rubí, reconoció que la impunidad en el país llega a más del noventa por ciento de los casos.cse info

ARRESTO

El primer golpe estadounidense contra el clan fue el arresto en Miami de Yankel Rosenthal Coello, de 46 años, detenido el martes de la semana pasada proveniente de San Pedro Sula, principal sede de los negocios familiares. Su caso fue enviado a Nueva York, hasta donde será trasladado el empresario, que hasta junio pasado se desempeñó como ministro de Inversiones del actual Gobierno.

Ante su caso, Rosenthal Coello tiene tres opciones: aceptar o rechazar los cargos y enfrentar un proceso con jurado; o bien, declararse informante. En el último caso, la Fiscalía de EE. UU. analizará si la información que tiene el acusado es relevante para negociar una rebaja de pena, según Jay White, abogado criminalista de Miami, consultado por medios hondureños.

En la mira de las autoridades estadounidenses también está su tío Jaime y su primo Yani, de 50 años, ministro de la Presidencia de Honduras en 2006 y 2007, congresista hasta el año pasado y varias veces precandidato a la Presidencia. Ambos todavía no han sido requeridos por la justicia hondureña.

El Gobierno de Honduras solo ha actuado contra las propiedades de la familia. El lunes pasado, liquidó de manera “forzosa” al Banco Continental, una de las siete compañías vinculadas a los Rosenthal que, según la justicia estadounidense, “proveyeron durante una década de servicios de lavado de dinero, y otros, para apoyar actividades de (…) traficantes de drogas centroamericanos y organizaciones criminales”.

mapa negocios lavado

CIERRE DEL BANCO

Y aunque la acusación es disputada por la familia, la Comisión Nacional de Banca y Seguros de Honduras (CNBS), ordenó el cierre de la institución bancaria. La decisión terminó llevando el caso Rosenthal a las calles, pues centenares de cuentahabientes, de los 220, 000 que tienen, se presentaron en sucursales de varias partes del país para exigir la devolución de su dinero.

En un comunicado oficial, la CNBS y el liquidador oficial, Evasio Agustín Asencio, indicaron que a cada cuentahabiente se le pagará un máximo de 208,680 lempiras (unos 9,400 dólares).

El pago se realiza a través de cuatro bancos hondureños y en orden alfabético del primer apellido, en el caso de las personas naturales, y del nombre, en el caso de las personas jurídicas, según la declaración.

INSOLVENTE

En Honduras es la primera liquidación de un banco por este tipo de actividades. Al final del ejercicio 2014 los activos del Continental ascendían a 12,950 millones de lempiras, (unos 616 millones de dólares) con unas utilidades de unos 131 millones de lempiras (unos 6,2 millones de dólares). La tasa de adecuación de capital, cantidad de dinero mínimo disponible en relación con el riesgo de sus activos, era del 11.89 por ciento.
El banco era solvente según todos los parámetros de la ley hondureña, por lo que la CNBS, tras conocer las acusaciones contra los Rosenthal, afirmó a través de un comunicado que el Continental seguiría trabajando de “manera normal”.

Pero cuando el Departamento del Tesoro de los EE. UU. congeló todos los activos del banco en su territorio, se confiscaron unos veinte millones de dólares que el Continental tenía depositados en entidades financieras de ese país. Eso provocó que la CNBS detectara que por esa disminución de capital, la tasa de adecuación de capital bajó al 5.20 por ciento, una cantidad inferior al 6.0 por ciento que requiere la ley.

SIN TRATO

Pese a que la familia Rosenthal propuso inyectar capital al banco para resolver el problema, el Gobierno no lo aceptó ante el temor a que los nuevos fueran vinculados nuevamente a la actividad de lavado de dinero de la que se les acusa. En ningún momento se ha mencionado una situación de quiebra o insolvencia.

Pero se suspendieron las licencias para operar con el banco de otras empresas como Visa, MasterCard o American Express y con ellas se le excluyó de ciertas operaciones nacionales e internacionales. No se puede retirar dinero de los cajeros y quedó excluido del sistema de compensación de cheques y transferencias.

Edwin Araque, expresidente del Banco Central de Honduras, cuestionó la decisión del Gobierno. “El riesgo es que el público comience a preguntarse cuál es el próximo banco que puede caer. No se puede decir que un banco tiene capital y se cancele con esta velocidad”.

NICARAGUA «A LA EXPEXTATIVA»

Nicaragua debe estar “a la expectativa” ante posibles afectaciones indirectas por el caso los Rosenthal, según José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

Sobre posibles nexos de los Rosenthal con empresarios nicaragüenses, Aguerri, dijo no descartar nada. “No me extrañaría que hubiera algún nivel de sociedad con algún grupo nicaragüense, en alguna empresa de tantas que tiene el grupo”, sostuvo.

Mientras, Víctor Urcuyo, superintendente de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), ha dicho que el cierre del Banco Continental “no afecta a ningún banco nicaragüense”, ya que ninguna entidad bancaria mantiene una relación directa o indirecta con el banco liquidado.

Sin embargo, Aguerri no ocultó su “preocupación” por la “incertidumbre en el ámbito empresarial” que genera el caso, ya que “los Rosenthal es un grupo muy grande, que tenía hasta 11,000 empleados de manera directa y estaba en diferentes sectores”.

A pesar de esto, Aguerri confió en que “esta primera ola no tendrá repercusión en Nicaragua”.

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Trabajadores del diario hondureño Tiempo, propiedad de los Rosenthal, protestan ante la incertidumbre del futuro del diario. El Gobierno no ha dicho que hará con las empresas. LAPRENSA/AFP
VINCULOS CON LOS «CACHIROS»

La inocencia de los Rosenthal ha sido puesta en duda fundamentalmente por los lazos entre el Grupo Continental y la familia Rivera Maradiaga, identificada por el Gobierno de EE. UU. como el principal grupo de narcotraficantes de Honduras.

Los Rivera Maradiaga, conocidos en Honduras como ‘Los Cachiros’, decidieron entregarse en enero pasado a las autoridades de EE. UU.

Pese a los múltiples negocios en ganadería, agricultura, incluso un zoológico, entre otros, la familia Rosenthal asegura que no sabía que la familia Rivera Maradiaga lideraba la banda ‘Los Cachiros’, según le declararon en junio pasado a investigadores de Insight Crime (Crimen Organizado en las Américas).

‘Los Cachiros’ no pagaban en efectivo, sino con cheques, y el Banco Continental “era un intermediario para los contratos entre las empresas de los Maradiaga Rivera y los financiadores”, según lo afirmado por los Rosenthal a Insight Crime.

Los Rosenthal insisten en que no tenían cómo saber que tan buenos clientes “eran tan pícaros como resultaron ser”.

ORDENAN EMBARGO

El Juzgado de Privación de Dominio ordenó esta semana el embargo de al menos 62 propiedades de la familia Rosenthal, que serán administradas por la Oficina Administradora de Bienes Incautados OABI. Entre los bienes confiscados figuran: empresas, mansiones, una casa de playa, hoteles, dos ingenios azucareros, la compañía Alimentos Continental y varios terrenos.

La Fiscalía explicó que la acción se basa “en el cumplimiento que Honduras hace de la Convención de las Naciones Unidas Contra el Tráfico Ilícito de Drogas”, que obliga a los Estados parte a decomisar bienes obtenidos en forma ilícita.

55,862 cuentahabientes del Banco Continental han sido atendidos, hasta el momento, en las cuatro instituciones bancarias que participan en el proceso de restitución de los depósitos: Ficohsa, Atlántida, Banpaís y Occidente.

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