Caras del triple mestizaje

Con el nombre de Calacas y quimeras fue inaugurada la exposición del artista nicaragüense Robert Barberena de la Rocha, el 2 de noviembre del 2015 en la Casa de los Tres Mundos, en Granada.

fotos: LA PRENSA/ CORTESÍA

Con el nombre de Calacas y quimeras fue inaugurada la exposición del artista nicaragüense Robert Barberena de la Rocha, el 2 de noviembre del 2015 en la Casa de los Tres Mundos, en Granada.

Muestra en el Día de los Fieles Difuntos, reafirmando con esto el recurrente compromiso del artista con esta fecha por el simbolismo que entrañan los rituales de la muerte y el misterio que este trance encierra y a él, como a muchos, nos conmueve e inquieta.

Después de ver cada realización, escudriñar la técnica, el encuadre, la composición y los títulos de cada obra, a través de los nombres se me figuró un posible ordenamiento por temas para hablar sobre las motivaciones del artista y encontrar el sentido de la muestra, la lógica de esta exposición.

EL PASADO INDÍGENA

El agrupamiento que hice permite decir que el principal componente de esta exposición de Robert está marcado por la referencia al pasado indígena que ha sido un elemento muy distintivo de su obra primigenia, hay en su haber una abundante relación con las raíces ancestrales que vienen desde lejos y se reconocen escondidas en estas creaciones gráficas.

Son 15 obras que se refieren a ese elemento fundamental de nuestro triple mestizaje, el del indígena, mostrado en dioses, animales y códices, que están en los nombres de las obras: Ritual, Dios del fuego, Chamán, Diosa del Maíz, Misterios, Petroglifos número 1, El tapiz de los dioses indígenas, Orígenes, Petroglifos número 2, Petroglifos número 3, Glifos, Jaguar y Chamán, Petroglifo número 4, Códice, Raíces.

TAPIZ DE LOS DIOSES

Se destaca lo que he dado en llamar “Tapiz de los dioses o de la adoración”, que es la composición artística en el suelo, en la que un conjunto de dioses se dan la mano para la ofrenda de la vida y la muerte, que son los dilemas más antiguos y profundos de la humanidad.

También encontramos las Tradiciones, que nos son dadas por medio de los títulos como Cadejo, Calacas, Transculturización, La Taconuda, Chancha Bruja, La Cegua, Caos, Agonía, Calaca Tour, y aquí logra el artista Barberena de la Rocha establecer un nexo indisoluble entre ese rito universal de la muerte y los personajes de nuestro imaginario colectivo que forman parte de nuestras leyendas y tradiciones, aquí el sentido universal y nacional de una forma de ver y sentir ese trance inevitable.

Pero también el artista se preocupa de la transculturización, es decir del peligro real que ante la globalización pueden sufrir y alterar nuestra identidad nacional.

Y por ello se me figura que las dos obras: Cristo de Palacagüina y Eclipse son apropiadas y significativas porque son la resistencia cultural del nicaragüense con el Cristo Armado con el cual enfrentamos en su momento a una dictadura prolongada y Eclipse con dos emblemáticas figuras heroicas e históricas: Rubén Darío y Sandino. Con lo cual Robert retoma su vena de crítico, socio político desde el arte creativo que ha sido también otra fuente de su inspiración artística.

LA SUPERSTICIÓN

Y cierro este recorrido por la temática dejando de último el tema de la superstición con la referencia al Gato Negro, que es símbolo de lo oscuro, de la mala suerte, pero los gatos han sido incluso adorados como dioses en culturas milenarias como la egipcia, la japonesa y la china, en las que se representa como dios de la felicidad, de la sanación y de la fertilidad. Por tanto no hay que verlo solo como un símbolo negativo también tiene sus elementos positivos.

Y en cuanto a la técnica, se produce una interesante mezcla o collage de los elementos de expresión artística, la mayoría tienen de fondo un tratamiento de aguadas multicolores y de formas caprichosas, fortuitas, psicodélicas, estridentes y llamativas.

Sobre este fondo suave, más bien pastel, se estampan imágenes en linóleo, y los estampados con una calidad de suave carboncillo que produce la utilización de la piedra para grabar, logrando unos resultados fabulosos.

Y la aplicación de piezas de matrices electrónicas de viejas computadoras, tapas de chibolas o de gaseosas, bisagras, disco de DVD, y grabados en seco con empastados monocromos.

Utiliza los recursos expresivos de los monos, los círculos negros, pero sobre todo las mujeres de cuerpos desnudos y torsos tersos, que rememoran una serie de Robert que se llamó Ángeles del infierno que marcó también una época del artista.

Hay tantos elementos que se pueden extraer de esta muestra que pese al tema Calacas y quimeras en el fondo es una retrospectiva o recurrencia con rostro nuevo de la obra de Barberena de la Rocha a lo largo de sus años de artista plástico.