Curas que les gusta el dinero

El papa Francisco dijo este viernes que es “triste” ver que hay sacerdotes y obispos “apegados al dinero”, y apeló a que “venzan la tentación de una doble vida”, en su homilía de la misa celebrada en su residencia en el Vaticano.

El papa Francisco, lamentó que hayan sacerdotes y obispos que por amor al dinero se les ha olvidado su verdadera misión que es la de servir y no servirse de los otros. LA PRENSA/ EFE

El papa Francisco dijo este viernes que es “triste” ver que hay sacerdotes y obispos “apegados al dinero”, y apeló a que “venzan la tentación de una doble vida”, en su homilía de la misa celebrada en su residencia en el Vaticano.

El pontífice advirtió contra quienes calificó de “trepas, apegados al dinero” que perjudican a la Iglesia en una homilía en la que habló de la figura del apóstol Pablo, de quien dijo que, al llegar a Roma, acabó “traicionado por algunos de los suyos”.

“El cristiano está llamado al servicio, no a servirse de los otros”, agregó el papa según el texto de su intervención distribuido por Radio Vaticana. “También en la Iglesia hay de esos que, en vez de servir, de pensar en los otros, de sentar las bases, se sirven de la Iglesia: los trepas, los apegados al dinero. Y ¿cuántos sacerdotes, obispos, hemos visto así. Es triste decirlo, no?”, se preguntó el papa.

Las palabras de Francisco se conocen al día siguiente de la publicación de dos libros con documentos secretos de la Santa Sede en los que se da cuenta de irregularidades financieras en el Vaticano y de excesos de gastos cometidos en algunos casos por cardenales.

En concreto se ofrecen datos de los apartamentos de los que disponen algunos de ellos, como el exsecretario de Estado, Tarsicio Bertone, del que se afirma que vive en una de esas viviendas de gran amplitud y cuya reforma costó trescientos mil euros.

El Vaticano indicó esta semana que los documentos contenidos en esos libros proceden de informes realizados por órganos de la Santa Sede, por encargo del papa en su plan de reforma interna de las instituciones vaticanas y que corresponden a una “fase de trabajo ya superada”.

DOBLE VIDA

Al terminar, el papa Francisco pidió “que el Señor nos dé la gracia que le ha dado a Pablo, ese punto de honor de ir siempre adelante, siempre, renunciando a las propias comodidades tantas veces, y que os salve de las tentaciones, de estas tentaciones que en el fondo son tentaciones de una doble vida: me hago ver como un ministro, es decir, como el que sirve, pero en el fondo me sirvo de los otros”.