Matan con saña a mujer en Tisma

La escena fue terrorífica. Todavía los vecinos del barrio 30 de Mayo, de Tisma, Masaya, están estremecidos por el hecho sangriento que ocurrió la noche del pasado viernes, cuando un hombre asesinó a su pareja de múltiples machetazos en plena vía pública, sin que los vecinos pudieran intervenir.

Lillieth Sotelo, quien trabajaba en la zona franca, deja a dos niños en la orfandad. LA PRENSA/ REPRODUCCIÓN/ N. GALLEGOS

La escena fue terrorífica. Todavía los vecinos del barrio 30 de Mayo, de Tisma, Masaya, están estremecidos por el hecho sangriento que ocurrió la noche del pasado viernes, cuando un hombre asesinó a su pareja de múltiples machetazos en plena vía pública, sin que los vecinos pudieran intervenir.

Después de una ardua labor de trabajo en una zona franca de Masaya, Lillieth del Socorro Sotelo Barrera, de 25 años, llegó a su casa de habitación en Tisma, cerca de las 9:00 de la noche y lo único que deseaba era descansar.

Encontró la puerta cerrada. La esperaba muy furioso José Armando Garay Alaniz, de 33 años, con quien estaba en ese momento separada porque eran habituales los celos enfermizos y las agresiones.

Según Cipriana Ramos, quien vivía con la víctima y los dos niños que la joven había procreado con su victimario, esa noche Lillieth insistió para que le abrieran la puerta. José Armando al fin salió e inició la acalorada discusión, hasta que sacó un filoso machete y la atacó.

La joven trató de escapar de los filazos, pero José Armando la siguió por la cuadra, mientras no paraba de darle machetazos, hasta que su víctima cayó bañada en sangre.

Una vecina se percató de la agresión y dijo que por la oscuridad de la cuadra, pensó que José Armando le estaba dando con un garrote Lillieth.

LO HALLAN CON MACHETE EN MANO

Fue entonces cuando la testigo corrió para llamar a los familiares de la muchacha y a la Policía, quienes al presentarse al lugar encontraron en el camino a José Armando caminando tranquilamente con el machete empapado de sangre, momento en que fue detenido. El homicida fue llevado a la estación policial de Masaya.

Este hecho tiene consternado a los vecinos del lugar y a los familiares de la víctima, quienes hoy por la mañana le darán el último adiós. Lillieth Sotelo deja en la orfandad a un niño de 4 años y una niña de 7 años, quien está recibiendo atención sicológica porque pregunta cuándo regresará su mamá.