Zona de Strikes: ¿Qué harán los Yanquis?

Hace dos años, los Yanquis fueron al mercado y en coherencia con su habitual estilo agresivo, comprometieron 450 millones de dólares al adquirir a Jacoby Ellsbury, Masahiro Tanaka, Brian McCann y Carlos Beltrán.

Hace dos años, los Yanquis fueron al mercado y en coherencia con su habitual estilo agresivo, comprometieron 450 millones de dólares al adquirir a Jacoby Ellsbury, Masahiro Tanaka, Brian McCann y Carlos Beltrán.

El año pasado tuvieron un enfoque distinto. A través de transacciones sin estridencia pero que resultaron efectivas, obtuvieron a Didi Gregorius y Nathan Eovaldi, a cambio de Shane Green, David Phelps y Martín Prado.

¿Qué harán ahora? Eso se sabrá muy pronto. Quizá en la reunión de gerentes. Pero tras la experiencia del cierre del 2014, da la impresión que han agregado cierta prudencia a sus movimientos, pero sin dejar de ser agresivos.

Los Yanquis necesitan un segunda base, un abridor y un relevista. Y pese a que el gerente Brian Cashman ha dicho que no prevé canjear a Luis Severino, Greg Bird y Aaron Judge, aclaró que es mente abierta y oirá ofertas.

Una buena opción para la intermedia es Ben Zobrist, aunque no se descarta que insistan con Rob Refsnyder o Dustin Ackley. O a lo mejor Cashmann tiene un “as” bajo la manga del tipo Gregorius, quien al final hizo el trabajo.

Aunque los Yanquis tienen seis abridores (Tanaka, Severino, Sabathia, Nova, Pineda y Warren) es necesario un “as” para liderar el grupo. David Price o Zack Greinke son lo mejor, pero además de caros, hay muchos tras ellos.

Un relevista es básico para darle profundidad y descanso al trío de Wilson, Betances y Miller. Una movida podría ser unir a ellos Warren y a la vez se despeja un espacio en la rotación, que necesita ser replanteada.

No es fácil llevar a cabo un plan de renovación de un equipo y a la vez mantenerlo competitivo. Pero esa es la misión de los Yanquis durante el receso de campaña.