Oposición en Ecuador reanuda protestas y advierte paro nacional

Grupos sociales y políticos de oposición en Ecuador reanudaron las protestas que habían arreciado entre julio y septiembre pasado contra el Gobierno de Rafael Correa y han advertido con convocar a un paro o huelga de carácter nacional en diciembre.

Grupos sociales y políticos de oposición en Ecuador reanudaron las protestas que habían arreciado entre julio y septiembre pasado contra el Gobierno de Rafael Correa y han advertido con convocar a un paro o huelga de carácter nacional en diciembre.

De forma paralela, el oficialismo realizó concentraciones para contrarrestar a las protestas opositoras en varias ciudades del país.

En la portuaria de Guayaquil se reportaron incidentes entre manifestantes y policías que les impedían el paso hacia un lugar donde se concentraron simpatizantes del Gobierno.

También en la ciudad andina de Cuenca se registraron forcejeos entre manifestantes y policías, cuando los primeros intentaron ocupar una plaza donde se encuentra la Gobernación (representación del Ejecutivo) y los gendarmes lo impidieron con el uso de gas lacrimógeno, según versiones periodísticas.

Las marchas opositoras se extendieron a las ciudades andinas de Loja y a la tropical de Santo Domingo de los Colorados, donde hubo, asimismo, concentraciones oficialistas.

El grueso de la protesta se concentró en Quito donde miles de personas, entre grupos sociales y políticos, marcharon por las calles del centro de la ciudad hasta la plaza de Santo Domingo.

Un fuerte resguardo policial hubo en las inmediaciones de la plaza de la Independencia, en el casco colonial, donde el oficialismo congregó a miles para «defender la Democracia», según señalaron varios activistas.

La Policía previno que la marcha opositora intentara llegar hasta la concentración oficialista, pero no se registraron incidentes ni acercamientos entre los bandos.

Jorge Herrera, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), en un discurso pronunciado en la plaza de Santo Domingo, aseguró que las marchas continuarán y dijo que la de hoy solo fue un «calentamiento» con miras al «paro nacional».

Según él, esa jornada de protesta en el país ocurrirá en diciembre, aunque señaló que en los próximos días se celebrará en Guayaquil una convención de las organizaciones sociales y políticas para determinar la fecha de dicha movilización.

«Esto es un calentamiento camino a la lucha en el mes de diciembre», sostuvo Herrera, que calificó como un «éxito» a la protesta de hoy.

«Vamos a preparar el paro y la huelga nacional», remarcó Carlos Pérez, líder de Ecuarunari, filial de Conaie en la sierra andina, y dijo que la reunión de Guayaquil está prevista para el próximo sábado.

Dirigentes sindicales adelantaron que el «paro nacional» probablemente se convoque los días de diciembre en que la Asamblea Nacional (Parlamento) debata unas enmiendas constitucionales impulsadas por el Ejecutivo, que incluyen la posibilidad de la reelección presidencial.

Justamente esa es una de las razones que crispa a la oposición, que no quiere ver como candidato a la reelección al presidente Correa, quien, por su parte, no ha confirmado aún si se presentará a los comicios de 2017, en caso de que se aprueben las enmiendas constitucionales que impulsa.

Edwin Bedoya, dirigente del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, señaló que la protesta también critica la gestión económica del Gobierno.

Según Bedoya, hay un malestar social por el alto costo de la vida y el despido masivo de trabajadores del sector público y privado, por la crisis económica que afecta al país.

El Gobierno, por su parte, ha negado que haya una «crisis económica», aunque no ha ocultado que la nación atraviesa por dificultades provocadas por la caída del precio del petróleo (el principal rubro de exportación de Ecuador) y la revalorización del dólar, moneda adoptada por el país andino desde el año 2000.

El vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, que participó en una concentración oficialista en Quito, acusó a los opositores de intentar «volver al pasado» y de tratar de deslegitimar al Gobierno con fines políticos y electorales.

«Frente a los intentos golpistas de los de siempre y ante las acciones de las tirapiedras (violentos), el Gobierno responderá con desarrollo e innovación», resalto Glas al referirse a las políticas que lleva adelante el Ejecutivo.

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