El Niño alarga su efecto hasta el 2016

Los efectos de El Niño ya son evidentes en algunas zonas del mundo y es previsible que entre los próximos dos a seis meses estos se observen en esas y otras regiones.

En muchas partes del país la población se está quejando por problemas de agua, debido a que el último invierno no fue bueno. Esta imagen corresponde a Boaco. LA PRENSA / ARCHIVO

Antes que concluya el año, el fenómeno conocido como El Niño “se fortalecerá ligeramente”, para situarse entre los más fuertes registrados desde 1950 y sus efectos se seguirán sintiendo de dos a seis meses todavía, alertó la Organización Meteorológica Mundial (OMM) a través de un comunicado.

“Las previsiones de los modelos y las opiniones de los expertos sugieren que en un período de tres meses el valor máximo promedio de la temperatura de la superficie del agua en las zonas central y oriental del Océano Pacífico tropical superará la media en dos grados centígrados”, dijo la OMM.

Los efectos de El Niño ya son evidentes en algunas zonas del mundo y es previsible que entre los próximos dos a seis meses estos se observen en esas y otras regiones.

Esto debido a que los episodios de este fenómeno tienden a disminuir su intensidad y posteriormente a disiparse durante los dos primeros trimestres del año siguiente a su aparición, precisa.

“Se prevé que los efectos del fenómeno se hagan sentir durante la fase de disipación”, explica el comunicado de la OMM.

El incremento de entre 1.9 y 2.5 grados centígrados que registró la temperatura promedio del Pacífico durante octubre y el alza que se espera durante los próximos tres meses confirmará la probabilidad histórica de que “un episodio maduro de El Niño alcanza su fase máxima entre octubre y enero del año siguiente” y “que es frecuente que persista hasta bien entrado el primer trimestre de ese año antes de empezar a debilitarse”, detalla la OMM a la vez que anuncia que continuará vigilando la evolución del fenómeno y evaluando los probables efectos en las regiones afectadas.

AGRICULTURA LA MÁS AFECTADA

En septiembre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) confirmó que la prolongada sequía asociada con el fenómeno de El Niño redujo drásticamente la producción de granos básicos en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua y dejó a un gran número de campesinos necesitados de ayuda, principalmente en comunidades del Corredor Seco.

Preliminarmente se estimó que se perdió el sesenta por ciento de la producción de maíz y el ochenta por ciento de frijol y según la FAO en medio de la persistente sequía los afectados retomaron sus actividades para reponer las pérdidas.

No obstante, en Nicaragua recientemente las autoridades y representantes del sector productivos minimizaron los daños en la siembra del subciclo de primera y afirmaron que las lluvias de las últimas semanas habían reducido considerablemente las proyecciones de afectaciones de cosecha previstos para la postrera.