Madera cosechada se mueve muy poco

Pero aún está lejos de aprovechar el potencial de plantaciones que han entrado en fase de producción y que es de unos treinta mil metros cúbicos anuales.

LA PRENSA/ ARCHIVO

Aunque aún no se superan por completo los problemas logísticos que implica consolidar la exportación de un nuevo producto, en el transcurso de este año Nicaragua ha realizado ventas significativas de madera cosechada (es decir, cultivada para fines comerciales) —tanto en bruto como aserrada y procesada—.

Pero aún está lejos de aprovechar el potencial de plantaciones que han entrado en fase de producción y que es de unos treinta mil metros cúbicos anuales.

Además, según el Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex), la reducción en el volumen y la caída del precio en el mercado internacional ha provocado que entre enero y octubre los ingresos por la exportación total de madera se reduzcan.

“Este año hemos exportado 7,400 metros cúbicos de madera en rollo, esas ventas han generado aproximadamente setecientos mil dólares, la mayor parte se ha enviado a la India”, dice Salvador Mayorga, presidente de la Asociación Nacional de Reforestadores (Confor).

Adicionalmente, a través del régimen de zona franca la empresa Simplemente Madera ha exportado 1.8 millones de dólares en paneles y productos fabricados con madera cosechada en plantaciones.

APROVECHAR POTENCIAL

Se deben superar muchos obstáculos para aprovechar el potencial de las plantaciones que han iniciado su fase de producción y que según Confor es de unos treinta mil metros cúbicos anuales.

“Lo que pasa es que se comenzó a exportar muy lentamente debido a problemas en el procedimiento”, reconoce Mayorga.
Los contratiempos surgieron porque al ser esta una actividad nueva —y distinta a la exportación de madera extraída de bosques que se ha realizado por años en el país— a los primeros envíos se le aplicó el mismo procedimiento establecido para la madera de bosque.

“Eso alargaba hasta por nueve o diez días el trámite de exportación y nos hacía incurrir en el pago de multas de entre cuatrocientos y quinientos dólares por cada contenedor. Entonces eso hacía prácticamente inviables las exportaciones de la madera cosechada”, afirma Mayorga.

Gran parte de estos problemas ya se resolvieron. En el transcurso del año se han ido desarrollando procedimientos específicos para la salida de estos productos y con ello se ha logrado flexibilizar los procedimientos y agilizar estos envíos.

TODAVÍA HAY OBSTÁCULOS

“Sin embargo, todavía no hemos llegado a un punto en que podamos considerarnos competitivos y eficientes. Pero bueno, en algo se ha mejorado y las exportaciones han comenzado a fluir”, reconoce Mayorga.

Para alcanzar la competitividad y eficiencia que requiere el sector se necesita que el trámite dure un máximo de tres días para no recurrir en costos extras y estar al mismo nivel del resto de países de Centroamérica. Además, que las empresas que han comenzado a cosechar sus plantaciones mejoren la logística.

“Si se logra agilizar un poco más el procedimiento y con la experiencia de estos meses los empresarios logramos mejorar la logística del corte, salida de la madera de las plantaciones y traslado esperamos que a partir del próximo año podamos exportar sin problema los treinta mil metros cúbicos que están en capacidad de proporcionar las plantaciones”, explica el presidente de Confor.

Según Confor, el establecimiento y aplicación de mecanismos distintos para la madera cosechada es cuestión de voluntad, ya que es muy fácil distinguirla.

A diferencia de la madera extraída de bosques cuyos rollos son muy gruesos, la que se extrae de las plantaciones es muy delgada porque aún están en la fase de raleo. Además, la cosechada es de especies que no existen en los bosques nativos, son principalmente teca, melina y caoba africana. “Además, todas estas plantaciones están registradas en el Inafor (Instituto Nacional Forestal)”, indica Mayorga.

Los 16 inversionistas que integran Confor en conjunto han establecido en distintas zonas del país unas 24,000 hectáreas de especies madereras que en su etapa de producción plena (dentro de unos diez años) producirán entre 140,000 y 150,000 metros cúbicos de madera por año.

Además, las plantaciones madereras se cosechan y se vuelven a resembrar inmediatamente, para garantizar una producción permanente. Las especies que se están usando tardan entre diez y 25 años en entrar en su etapa plena de producción.

Al menos en la última década los socios de Confor han invertido unos 125 millones de dólares y requieren, dependiendo de la especie y sin incluir el costo de la tierra, unos 4,500 dólares anuales por hectárea.

PIDEN CONDICIONES

Los integrantes de la Asociación Nacional de Reforestadores (Confor) tienen previsto plantar al menos cinco mil hectáreas anuales de madera para la exportación.

Sin embargo, los obstáculos que enfrentan las empresas para exportar la madera y otros procedimientos han impedido que se cumpla la meta. Por ello solicitan al Gobierno crear las condiciones para que se cumpla la meta y que en unos veinte años el país tenga unas 120,000 hectáreas establecidas y una industria maderera sólida.

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