Mauricio Macri, presidente electo de Argentina

Con el 95.35 % por ciento de las mesas escrutadas, Macri se apunta un 51.81 % de votos, frente al 48.19 % del oficialista Daniel Scioli, del gobernante Frente para la Victoria.

Mauricio Macri, presidente electo de Argentina en segunda vuelta. LA PRENSA/EFE/David Fernández

El líder del frente opositor Cambiemos, Mauricio Macri, ganó este 22 de noviembre la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Argentina y se convertirá en el nuevo mandatario del país, según los datos con más del 90 % del escrutinio efectuado.

Con el 95.35 % por ciento de las mesas escrutadas, Macri se apunta un 51.81 % de votos, frente al 48.19 % del oficialista Daniel Scioli, del gobernante Frente para la Victoria.

 

«Hoy es un día histórico, es un cambio de época», dijo Macri, visiblemente emocionado ante las más de 7,000 personas que abarrotaron el búnker de Cambiemos.

«Es un cambio que nos tiene que llevar hacia el futuro, a las oportunidades que necesitamos para crecer, para progresar. Este cambio no puede detenerse en revanchas o ajustes de cuentas. Hay que poner toda la energía y la vitalidad en construir la Argentina que soñamos», añadió.

«Les pido a todos, especialmente a aquellos que hoy no nos votaron, que se sumen, que la Argentina necesita que todos desarrollemos nuestras capacidades», subrayó.

«Esta Argentina que soñamos no va a ser fruto de un iluminado, de uno que lo sabe todo. Eso no existe», afirmó Macri, quien llamó a «unir a todos los argentinos» para «mejorar» la «calidad democrática».

Aprovechó también para avanzar que su política internacional se basará en «tener buenas relaciones con todos los países». «Queremos trabajar con todos», insistió.

«Sabemos que el pueblo argentino tiene mucho para aportarle al mundo, y esperamos encontrar un agenda de cooperación», continuó el empresario, que insistió en agradecer a los argentinos por su apoyo y reconoció que no le va «a alcanzar la vida para agradecer».

«Hemos aprendido mucho, hemos fortalecido nuestro sistema democrático», añadió Macri, que recordó que «ustedes empezaron a gritar sí se puede» cuando comenzó su campaña electoral, y que su tarea ahora «es ayudarlos a encontrar el camino del desarrollo personal, de sus familias».

«Ustedes hoy hicieron posible lo imposible con su voto, lo que nadie creía» y «le pido a Dios que me ilumine para poder ayudar a cada argentino a encontrar su forma de progresar, de ser feliz», aseveró.

«Estoy acá porque ustedes me llevaron hasta este lugar. Les pido, por favor, no me abandonen, que sigamos juntos, que el 10 de diciembre comienza esta etapa maravillosa de Argentina», concluyó el líder de Cambiemos que, como ya es habitual, cantó y bailó entre globos de colores antes despedirse de sus simpatizantes.

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Macri, un ingeniero de 56 años, gobernará cuatro años y en los primeros dos años estará forzado a establecer alianzas en el Congreso, donde el kircherismo tiene mayoría absoluta en el Senado y es la primera fuerza en Diputados.

El macrismo ha prometido liberar el mercado de cambios, impulsar la iniciativa privada como motor, reordenar el Estado, reanudar vínculos dañados con las grandes potencias desarrolladas y arreglar una deuda en litigio judicial con fondos especulativos en Nueva York.

«Esta va a ser una noche que no nos vamos a olvidar nunca», dijo la nueva figura política del partido de Macri, María Eugenia Vidal, gobernadora electa de la poderosa provincia de Buenos Aires, la más poblada. En la sede de campaña de Macri el clima es de fiesta y euforia por el seguro triunfo de su alianza Cambiemos, forjada junto con los radicales de la UCR (socialdemócratas).

«Estamos muy felices con lo que pasó en Argentina. Esto es historia», dijo Marcos Peña, jefe de campaña de Macri e ideólogo del Pro (Propuesta Republicana, derecha) el partido del nuevo mandatario.

El presidente electo sucederá a Cristina Kirchner, en el mando desde 2007, y viuda del fallecido presidente Néstor Kirchner (2003-2007). Fueron 12 años en el poder.

La participación fue de 78% de los más de 32 millones de electores registrados en este balotaje, el primero en la historia argentina.

Macri asumirá el 10 de diciembre. En la primera vuelta, el 25 de octubre, Scioli obtuvo 37.0% de los votos frente a Macri (34.1%).

RECHAZO AL KIRCHNERISMO

«Macri va a gobernar para todos los argentinos», dijo el alcalde electo de la capital, Horacio Larreta, en medio de los festejos que se extienden al tradicional Obelisco de la capital.

Macri capitalizó el voto de rechazo al kirchnerismo y su fuerza electoral descansa en las grandes ciudades del centro del país.

Es la primera vez que un líder de la derecha liberal llega al poder por las urnas en elecciones libres, sin una dictadura que lo sostenga, ni fraudes o candidatos proscriptos.

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En su vida democrática Argentina alternó en el poder al Partido Justicialista (PJ, peronista) o la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata).

Scioli (58 años) es un excampeón mundial de motonáutica e hijo de un comerciante que urdió una alianza táctica con Kirchner, pero sin su estilo confrontativo.

CLAROSCUROS

«Nunca hubo 12 años con la estabilidad económica y social que ofrecieron estos gobiernos», se defendió Kirchner tras sufragar en Río Gallegos, 2,500 km al sur de Buenos Aires, en la provincia de Santa Cruz (Patagonia).

Pero el gobierno saliente deja una economía con señales de débil crecimiento, de 2.2% en el primer semestre, una inflación superior al 20% y menguadas reservas en el Banco Central. El consumo se sostiene con programas de incentivos y ajustes de salarios en negociaciones libres sindicatos-empresas (paritarias).

Los Kirchner reestatizaron empresas de servicios y nacionalizaron la del petróleo. Arreglaron el 93 % de la deuda en ‘default’ desde 2001.

Pero el 7 % de acreedores, los fondos especulativos (buitres), le plantean un duro litigio en Nueva York. En 12 años se crearon cinco millones de empleos, se alentó la ciencia y la tecnología y millones de personas gozan de subsidios y jubilaciones especiales.

 

 

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