LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Carlos Alberto Montaner

Balada triste de la emigración cubana

Otra estampida de cubanos. Ocurre cada cierto tiempo. Un editorial de La Nación de Costa Rica describe con firmeza cómo reaccionó el gobierno de ese país: “Primer deber, proteger a las víctimas”. Los ticos les otorgaron visas de tránsito y, como están varados en la frontera, rápidamente han construido albergues provisionales para alimentarlos y alojarlos.

¡Bravo! Eso es lo que hace una nación civilizada. No se trata de animales. Son algo más de 1,700 personas. No son delincuentes, como los motejó injustamente un diputado sandinista.

Delincuentes son los militares y policías que aporrean inmigrantes desarmados y pacíficos. Son individuos y familias asustadas —niños, mujeres embarazadas—, casi todos jóvenes, que tratan de llegar por tierra a la frontera norteamericana tras recorrer miles de kilómetros desde Ecuador.

Tampoco van a quebrantar las normas del país al que marchan. En Estados Unidos les aguarda una ley favorable, promulgada hace 60 años, en medio de la Guerra Fría. Si llegan al territorio norteamericano los dotan de un parole provisional y luego les permitirán regularizar su situación en un año. Salieron de Cuba legalmente y vivirán en Estados Unidos legalmente. ¿Qué sentido tiene impedírselo?

Incluso, esa medida que protege a los cubanos tiene una pedagógica utilidad marginal. Sirve para demostrar que la mejor manera de solucionar el problema de los indocumentados es arbitrar alguna fórmula que les permita estudiar, pagar impuestos, ser productivos e integrarse en la nación en la que viven. El notable éxito de los cubanos en Estados Unidos se debe, en cierta forma, a que pueden rehacer sus vidas rápidamente y luchar por conquistar el “sueño americano”.

El mismo editorial, con enojo y asombro, les recrimina a las autoridades cubanas que no protejan a sus ciudadanos. Si 1,700 ticos, uruguayos, chilenos, españoles, o de cualquier país normal en el que el Estado esté al servicio del pueblo, se encuentran en la situación en que se hallan estos cubanos, el gobierno en cuestión hubiera tratado de protegerlos, el presidente habría mostrado públicamente su solidaridad, y la cancillería hubiese asignado recursos para ayudarlos.

Cuba es diferente. La dictadura lleva 56 años humillando y maltratando a toda persona dispuesta a emigrar. Quien se marcha es un enemigo. Mientras en las naciones civilizadas hay instituciones dedicadas a auxiliar a los emigrantes, sin preguntarles las razones que tienen para ejercer el derecho a radicarse donde puedan y les plazca, en esa desdichada isla el gobierno los saquea, los insulta, y los trata como traidores.

Así ha sido desde 1959, cuando en el aeropuerto les quitaban a los adultos todo lo valioso que llevaban, incluidos los anillos de compromiso, hasta hoy, que el gobierno cubano le pide al de Nicaragua que utilice mano dura para detener el flujo de los cubanos. Nada ha cambiado.

El uso del terror contra los emigrantes llegó al paroxismo en 1980, cuando el llamado “Éxodo del Mariel”, nombre del puerto por el que embarcaban. La policía política organizó miles de “actos de repudio” para castigar a los que deseaban marcharse. Les gritaban insultos, los apaleaban. En un par de casos, llegaron a matarlos. Así murió un profesor de inglés. Sus estudiantes, azuzados por los adultos del partido comunista, lo asesinaron a patadas en la cabeza.

En esa época yo vivía en España y le di trabajo a un camarógrafo cubano de origen canario que sobrevivió a estas infamias. Había llegado a Madrid emocionalmente devastado. Cuando dijo que se iba del país sus compañeros le colgaron un letrero en el cuello que decía “Soy un traidor”, lo lanzaron al piso y tuvo que caminar de rodillas entre dos filas de personas que lo escupían y se mofaban de él.

El episodio del éxodo de Mariel (después hubo otros) se saldó con 130,000 nuevos exiliados, entre los que había un notable grupo de homosexuales obligados a emigrar, muchos de ellos valiosísimos artistas (como el excelente escritor Reinaldo Arenas), mezclados con locos, delincuentes y asesinos sacados de las cárceles para contaminar al grupo y “demostrar” que solo las personas indeseables eran quienes no deseaban vivir en el paraíso comunista. Para ese gobierno homófobo un asesino y un homosexual eran equivalentes.

Al margen de la tragedia humana por la que pasan estos emigrantes hoy protegidos por los ticos, cuanto acontece en Centroamérica sirve para entender por qué esa dictadura, pese a su intento de mostrar una cara reformista, sigue creyendo que los cubanos son esclavos sin derechos ni dignidad. Pura escoria, como suelen llamar a quienes, pese a todo, están dispuestos a cualquier sacrificio para no vivir en ese desaforado manicomio. Nada sustancial ha cambiado. [©FIRMAS PRESS]

El autor es periodista y escritor. Su último libro es la novela Tiempo de Canallas. ©FIRMAS PRESS.

COMENTARIOS

  1. Juan Perez el Incredulo
    Hace 6 años

    Bueno, el escritor defiende a capa y espada su punto de vista de que solo al entrar arreglan sus papeles y los cubanos inmigrantes se vuelven productivos y ejemplares ciudadadanos USA. Pero no lo oigo hablar de los mexicanos, salvadorenos, guatemaltecos, etc. De seguro esto para mi querido escritor, no tienen ningun derecho porque no son victimas de la guerra fria. Unicamene son victimas de pequeno problemas como la pobreza (hambre), descriminacion secuestro y demas pequenos problemas que hay e nuestros paises. Mas bien estos merecen la carcel.

  2. El analista #2
    Hace 6 años

    Que vergüenza, el inconstitucional haciendo gala de su incultura y sometimiento a gobiernos como el de Castro impopular y sanguinario y arremete contra los cubanos que desean vivir mejor y con decencia. Lo que no sabe que Cuba pronto posiblemente cambiará y no tendrá donde refugiarse cuando le llegue la hora de entregar cuentas al pueblo de Nicaragua por sus atropellos y despilfarro de los recursos financieros de éstos. Los pueblos no olvidan, pasan la factura cuando menos se espera.

  3. Marco Antonio Jiron Ow
    Hace 6 años

    Ciento por ciento,con usted, este gobierno o desgobierno que sufrimos los nicaragüenses mostró su rostro de fascista al proceder de manera brutal contra seres humanos indefensos,para congraciarse por supuesto con sus mentores isleños, los fósiles vivientes que martirizan a su pueblo igual que en Nicaragua,el mega corrupto alumno a querido quedar bien y lo que realmente pasó,fué quedar en evidencia de que es un servil fascista, por lo pronto la ignominia es propiedad de los cobardes inhumanos agresores de mujeres y niños, si yo fuera de la policía y guardia orteguista,dejaría botado el uniforme represor,pero antes lo escupiria del asco,producto de la deshonra.

    1. Rafael Ruiz
      Hace 6 años

      Primero estos cubanos salieron legal de CUBA verdad entonces preguntense porque los EEUU no le dan la visa directa para que vuelen y no sufran para eso, para propaganda anticubana este Sr GUSANO y agente de la CIA vive de eso, no se dejen engañar, que los EEUU le de la visa pero la Ley de Ajuste Cubano hace eso si llegas a EEUU aunque sea en un avion robado eres bien recibido si no llegas y te cogen en el mar te devuelven solo para propaganda se van huyendo de los castro del hambre del comunismo, no, no son deleincuentes son victimas de la politica de EEUU van en busca del sueño americano igual que los centroamericanos y de todas partes del MuNDo lo que deberian pedir es una LEY igual para todos. Si, hay que resolver la cosa pero si Nicaragua sola lo hace le pasa el problema a Honduras, Guatemala, Mexico la solucion si existe, si existe la ley que den la visa directa los EEUU y no hagan sufrir las familias.

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