Desaforación ilegal y express

Ayer ejecutó la desaforación ilegal y “express” de los diputados PLI Raúl Herrera y Eddy Gómez, porque en la Asamblea Nacional las órdenes que bajan del “Olimpo” se cumplen con trámite de urgencia en la bancada oficialista, aunque sea contraviniendo su propia ley orgánica.

Ayer ejecutó la desaforación ilegal y “express” de los diputados PLI Raúl Herrera y Eddy Gómez, porque en la Asamblea Nacional las órdenes que bajan del “Olimpo” se cumplen con trámite de urgencia en la bancada oficialista, aunque sea contraviniendo su propia ley orgánica.

La Comisión Especial creada para estudiar si cabía o no el retiro de la inmunidad a los dos parlamentarios opositores, no se preocupó por cumplir con lo que mandata el artículo 154 de la Ley 606, Ley orgánica de la Asamblea Nacional, que textualmente dice: “La Comisión abrirá a pruebas por veinte días, contados a partir del último día de la audiencia, pudiéndose prorrogar por diez días más, a solicitud de la Comisión o del interesado ante la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, antes de que se solicite antes del vencimiento del período de pruebas. Vencida la prórroga, la Comisión emitirá el informe del proceso de investigación y dictamen dentro de los diez días siguientes”.

“El dictamen recomendará la procedencia de la queja o acusación o su rechazo. El Secretario Legislativo o Secretaria Legislativa procederá a entregar el informe y el expediente formado para resguardo por Secretaría de la Asamblea Nacional”.

Al no actuar conforme este procedimiento, establecido en la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional, los cuatro miembros la comisión frentista, presidida por el diputado Wilfredo Navarro electo bajo la bandera del PLC, cercenaron la presunción de inocencia y el legítimo derecho a la defensa de los imputados, tal como lo señaló el doctor Freddy Arana, abogado defensor de los diputados Herrera y Gómez.

Los diputados fueron acusados por el dirigente de Forfunic, David Campos, de “intento de homicidio” porque supuestamente le propinaron treinta patadas durante una trifulca en uno de los miércoles de protesta. Solo para ilustración, por haber recibido menos golpes con guantes, no con patadas, un destacado boxeador nicaragüense falleció el 21 de noviembre.

La acusación de Campos cae por su peso porque es inverosímil. Una persona que recibe treinta patadas, interpone la acusación en una sala de cuidados intensivos de un hospital capitalino y no ante el Ministerio Público o ante la Policía, en perfecto estado de salud. Además, debió tener a mano un contador electrónico para ir contando, pacientemente, el número de patadas que alega que le dieron y un identificador de personas.

El único diputado independiente en la comisión, Javier Vallejos, arrancó molesto las páginas del artículo 154 de ley 606, violentado flagrantemente y dijo: “Ellos argumentan que no son jueces, pero han actuado como jueces, porque le han dado peso probatorio a lo que envía el judicial, que ni siquiera viene acompañado de un expediente policial y no quieren escuchar lo que tienen que probar los dos señalados”.

Resulta insólito y contraproducente que sea en la Asamblea Nacional, donde se hacen y se deshacen las leyes, otro poder donde igualmente se irrespetan, a pesar de las recientes enmiendas constitucionales y los cambios subsecuentes de nuestra Ley Orgánica, para elaborar un traje a la medida del binomio gobernante, que al parecer, aún les queda un tanto apretado y requiere más trabajo del sastre.

“Si nos equivocamos que el plenario decida” argumentaron cínicamente los diputados Navarro y Castro, al salir de la única reunión de la comisión “guillotinadora”, como si no supiéramos cómo es el proceso de toma de decisiones de los diputados de la Bancada del Frente Sandinista y de aquellos que como Navarro, aspiran a serlo.

El margen de decisión e independencia en la Bancada del FSLN es cero. Al momento de votar, todos ellos debieron tener muy presente lo que ocurrió con la diputada Xochilt Ocampo, con el diputado Agustín Jarquín y más recientemente, con el diputado aliado del FSLN, Brooklyn Rivera.

Finalmente, solo me cabe solidarizarme con los dos diputados de mi bancada y recordarles que este proceso de radicalización del frentismo, no es una señal de fortaleza, sino por el contrario, es una señal de temor, de debilidad ante un panorama continental (Argentina y Venezuela) que anticipa el ocaso de los regímenes populistas y el despertar de la conciencia nacional, que en un noventa por ciento demanda elecciones libres y transparentes.

El autor es diputado de la Bancada Alianza PLI y presidente de la Comisión de Turismo.

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