Llega Navidad y la fantasía se despierta, deambula a raudales por todos los rincones y nos invita a ser creativos.
Cada hogar se viste de fiesta, a lo grande o en pequeños rincones y brillos, dorados, blanco y rojo son estrellas y colores que nunca se apagan.
Diseños y momentos clásicos que ceden un espacio a todo color para la diversión de los más pequeños de la casa, que son quienes más sacan partido a una decoración especial.
ESTILO ECLÉCTICO
Inspirados por ese espíritu infantil, una de las firmas especializadas en decoración creó una entusiasta y colorida propuesta: tarde de juegos, que invita a hacer una inmersión en la infancia a través de la decoración, un momento donde dar rienda suelta a la creatividad, mezclando un estilo ecléctico que se adapte a cualquier lugar, espacio y situación.
Los muñecos de fieltro cargan el ambiente de sonrisas, muñecos tamaño XXL, que se asocian a flores de colores y telas en patchwork, todo sabiamente combinado.
El rojo es el foco de atención, pero colores en tonos menos ácidos y poco tradicionales como el fucsia, amarillo, azul o rojo, ocupan un lugar destacado.
El brillo y la purpurina entran a escena con elementos como las estrellas en 3D, las mariposas aleteando en un vuelo fijo, las bolas de lunares junto a piruletas, entre los que no faltan los cascabeles, los robots y pájaros con plumas.
NIEVE, AL AIRE
Los muñecos de nieve de cerámica son la alternativa cuando el blanco elemento no cubre su jardín.
Juegos al aire libre que se trasladan al interior del hogar para no hacer perder la perspectiva y recordarle que está en momentos en una temporada un poco más fría.
Osos polares, renos, zorros y pájaros se complementan con elementos de cristal.
EL ROJO COBRA VIDA
Otra de las firmas apuesta por el rojo como el color predominante de la decoración navideña.
Manteles, cojines y hasta delantales se tiñen con este tono alegre y vivaz.
Velas y portavelas también adoptan este tono, además del detalle de los cojines y las bolas del árbol.
OTRA EXCELENTE OPCIÓN
Las flores siempre son una apuesta segura para hacer de su hogar un lugar acogedor. Pequeños detalles en la entrada, sobre las escaleras que suben al piso superior o en el alfeizar de la ventana, convierten en estos espacios en pequeños tributos a la naturaleza.
