Es considerada una de las actrices más multifacéticas del espectáculo. Tiene una carrera impresionante, es madre de dos hijos (Leo, de 4 años, y Luna, de 2, fruto de su matrimonio con Javier Bardem), gusta de las obras benéficas, pero aunque tenga una agenda apretada, confiesa que le da chance de estudiar una de sus pasiones: las religiones.
“Soy una exploradora por naturaleza: si me apasiona algo, profundizo en ello largo y tendido. Es algo que me ha sucedido con las religiones. Las estudio desde la adolescencia para encontrar la más adecuada para las diferentes etapas de la vida. En este período, por ejemplo, estoy leyendo un libro que se llama Buddhism for Mothers (Budismo para madres), de Sarah Napthali. Te lo recomiendo”, expresa la intérprete.
La actriz manifestó que cuando se siente sobrecargada y su espiritualidad no está en paz huye para desconectarse del mundo.
“Me escapo al Caribe. De pequeña, aunque nunca había estado, ya soñaba con esas playas. Recuerdo que mi madre siempre venía a despertarme en la parte más bonita del sueño diciéndome: ‘¡Tienes que ir a la escuela!’ y yo le respondía siempre: Estoy en una barca, déjame dormir!”, recordó la española.
