Nicaragua rompe el consenso sobre acuerdo global climático

El ministro nicaragüense de Políticas Nacionales, Paul Oquist, critica en el plenario que el “procedimiento antidemocrático” utilizado por el presidente de la reunión, Laurent Fabius, “debilita el multilateralismo” y “desluce esta COP y su acuerdo”.

COP21 cumbre climática

Paul Oquist, ministro nicaragüense de Políticas Nacionales, durante una entrevista en París, esta semana.

Nicaragua se desmarcó este sábado del consenso sobre el acuerdo en la cumbre del clima de París (COP21) y denunció el “procedimiento antidemocrático” utilizado para su adopción por la presidencia francesa, que, a su juicio, “desluce” el resultado final.

El ministro nicaragüense de Políticas Nacionales, Paul Oquist, criticó en el plenario que el “procedimiento antidemocrático” utilizado por el presidente de la reunión, el jefe de la diplomacia francesa Laurent Fabius, “debilita el multilateralismo” y “desluce esta COP y su acuerdo”.

Oquist aseguró que su intención y la de “algunos otros países”, a los que no citó, no era bloquear el compromiso porque su intención era “trabajar para perfeccionarlo” con algunas sugerencias “para el bien de la madre tierra y de la humanidad”.

Sobre las razones de “por qué no (pueden) acompañar este consenso”, señaló que, aunque se haya fijado el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 grados para finales de siglo, algo que es “absolutamente crítico” para países tropicales como el suyo, hay problemas en el establecimiento del nivel de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que serán necesarias.

“Falta todavía trabajo” del grupo internacional de expertos (IPCC), indicó, antes de advertir de que no será posible corregir esa cuestión dentro de diez o quince años, cuando se revisen los objetivos.

Otra de las razones de su exclusión es que, mientras “el 25 por ciento de los compromisos de los países en desarrollo estaba condicionado a la financiación (…), no se ve ese financiamiento en el documento”.

Además, pidió que se calcule un presupuesto de emisiones de carbono globales que tenga en cuenta las “responsabilidades históricas”.