Mueren dos manifestantes durante una protesta en el sureste de Turquía

Dos personas murieron este lunes por disparos al registrarse enfrentamientos con la policía en Diyarbakir -capital oficiosa de las regiones kurdas del sureste de Turquía- durante una protesta

El Gobierno turco ha declarado que los toques de queda y las operaciones de las fuerzas de seguridad continuarán en la región hasta que se hayan quitado todas las barricadas y cunetas. EFE

Dos personas murieron este lunes por disparos al registrarse enfrentamientos con la policía en Diyarbakir -capital oficiosa de las regiones kurdas del sureste de Turquía- durante una protesta para denunciar la imposición del toque de queda en localidades kurdas, informó la cadena de televisión CNN Türk..

La marcha había sido convocada por el Partido Democrático de los Pueblos (HDP, tercera formación del Parlamento turco, izquierdista y prokurda) para denunciar los toques de queda impuestos tanto en Diyarbakir como en otras localidades de la región.

La policía utilizó gases lacrimógenos contra grupos que se congregaban para participar en la protesta, declarada ilegal por el gobernador de la ciudad.

En uno de los enfrentamientos entre manifestantes que lanzaban piedras contra la policía y agentes que respondían con gases lacrimógenos, se oyeron unos disparos que causaron la muerte de dos personas e hirieron a otras dos.

De acuerdo con el diario «Hürriyet», la policía ha iniciado una investigación para aclarar lo ocurrido, mientras que los manifestantes acusan a los agentes de realizar los disparos.

La prohibición de salir a la calle se ha convertido en una medida habitual en el sureste del país y desde mediados de agosto pasado se han impuesto 52 toques de queda totales e indefinidos -hasta nueva orden- en diecisiete municipios de siete provincias, según datos de la Fundación Turca de Derechos Humanos (TIHV), el más largo con una duración de catorce días.

Otros dos toques de queda se declararon en las localidades de Cizre y Silopi, lo que ha motivado un éxodo masivo de ciudadanos que temen quedarse encerrados en sus casas durante muchos días.

«En las zonas con toques de queda la gente ha comenzado a irse con lo que puede llevarse de sus viviendas y marcha hacia un futuro desconocido», explicó a Efe por teléfono el secretario general de la TIHV, Metin Bakkalci.

Esta ONG indicó que 1,3 millones de personas residen en las zonas afectadas por estas medidas.