Denuncian a director de Clínica Médica Previsional de Rivas

Una mujer de 18 años, escapó de morir a causa de una fuerte infección posquirúrgica que provocó que le sustrajeran útero y ovarios para salvarle la vida.

Cintya Nahomy Hernández Irigoyen llegó a la previsional de Rivas para dar a luz, sin embargo su salud se complicó tras la operación. LA PRENSA/RAMÓN VILLARREAL

A sus 18 años Cintya Nahomy Hernández Irigoyen nunca pensó que dar a luz se volvería un calvario por la atención que tuvo en la Clínica Médica Previsional Gaspar García Laviana de Rivas. Después de varios días de no saber qué tenía y de incluso tratarla como sospechosa de dengue, le extrajeron sus ovarios y el útero en un hospital de Managua.

Culpó al personal médico que la atendió por la falta de higiene al momento en que le practicaron una cesárea, donde contrajo una fuerte infección.

De acuerdo con María de los Ángeles Irigoyen Cruz, madre de la joven originaria de Altagracia, isla de Ometepe, su hija fue ingresada con dolores de parto a la 1:00 a.m. del 9 de noviembre y pasó aguantando los dolores “hasta las 3:00 p.m. de ese mismo día, cuando yo busqué a un médico que me la atendiera y el ginecólogo de turno no estaba y cuando lo llamaron llegó molesto y me dio a entender que mi hija era una cobarde y dijo ‘ya la vamos a cesarear’”.

Relató que nunca entendió por qué estaban cesareando a su hija, cuando ni siquiera le habían hecho un ultrasonido. Aunque la bebé nació en buenas condiciones, la madre estaba delicada y al día siguiente le dieron de alta.

Luego de viajar hasta la isla de Ometepe, Hernández Irigoyen comenzó a tener fiebre, pero sus familiares pensaron que era algo normal. La llevaron al hospital de Moyogalpa, la internaron como sospechosa por dengue y estuvo tres días aguantando dolores abdominales, fiebre y abundante sangrado.

Tras descartar dengue, le diagnosticaron una posible infección renal y la enviaron el 15 de noviembre a la Clínica Médica Previsional de Rivas, donde, sin realizarle ningún examen, le dijeron que posiblemente a la joven había que extraerle un riñón y solo comprobaron que tenía anemia y le pusieron un litro de sangre.

Tras la agonía de su hija su progenitora decidió buscar al director de la Clínica Médica Previsional Miguel Ugarte y le urgió apoyo. Fue en ese momento cuando la joven llevaba diez días ardiendo en fiebres y debilitándose, que le mandaron a hacer unas placas y un ultrasonido. Finalmente la enviaron al Hospital Solidaridad.

LA PRENSA quiso obtener la versión de Ugarte, pero se informó que no se encontraba, tampoco respondió a las llamadas. Los familiares de la muchacha aseguraron que esta requiere de atención psicológica y que se encuentra en estado depresivo por toda la odisea que vivió.

LA ENVIARON A MANAGUA
María de los Ángeles Irigollen Cruz. LA PRENSA/R.VILLARREAL
María de los Ángeles Irigollen Cruz. LA PRENSA/R.VILLARREAL

“Cuando llegó al Hospital Solidaridad la atención fue muy diferente, la metieron a cuidados intensivos y al día siguiente la estaban operando, le extrajeron el útero, los dos ovarios y un litro de pus y lo más impactante para mí fue cuando me llamaron para mostrarme los órganos que le habían sacado a mi hija, yo quería gritar, pero lo que le pedí a Dios es que saliera bien”, narró María de los Ángeles Irigoyen Cruz.

Luego de cinco días en cuidados intensivos, Cintya Nahomy Hernández Irigoyen logró recuperarse hasta que le dieron de alta el 2 de diciembre.

La familia de la joven interpuso denuncia en la Policía contra el director de la Clínica Médica Previsional Miguel Ugarte y el personal de salud que la atendió.

El jefe departamental de la Policía de Rivas, comisionado mayor Róger Torres Potosme, dijo que recibieron la denuncia, pero indicó que este tipo de investigación lleva un proceso más lento y requieren del apoyo de médicos forenses y de Medicina Legal.

«Nos dejaron en una sala asquerosa, sucia, llena de moscas y mi pobre hija con tres días internada (en clínica previsional de Rivas) con fiebres altísimas, quejándose de dolor… yo llamaba a una doctora y no me hacía caso”.
María de los Ángeles Irigoyen, madre de Cintya Nahomy Hernández Irigoyen.

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