La célebre decisión de la OMC

La decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas, tomada en el marco de su décima Conferencia Ministerial, en Nairobi, Kenia, del 15 al 19 de diciembre, es la culminación de una larga batalla dentro del sistema multilateral de comercio.

  La decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de eliminar los subsidios a las exportaciones agrícolas, tomada en el marco de su décima Conferencia Ministerial, en Nairobi, Kenia, del 15 al 19 de diciembre, es la culminación de una larga batalla dentro del sistema multilateral de comercio.

En diciembre de 1993 al concluir los siete años de negociación de la ronda Uruguay, los países en desarrollo con vocación agrícola, logramos un primer paso al alcanzar el compromiso de mejorar el acceso a los mercados desarrollados y reducción de las subvenciones agrícolas de los países desarrollados.

Desde 1995 que dichos acuerdos entraron en vigencia se redujeron los subsidios en un veinte por ciento y luego, desde el año 2000, el avance fue extremadamente lento.

Al negociar el DR-Cafta Nicaragua levantó el tema, dado que era una negociación plurilateral y no multilateral, no era el foro en el que uno de los países desarrollados hiciera compromisos y los otros no. Lo importante fue que se obtuvo el compromiso de que cuando el proceso de desgravación para los productos agrícolas nacionales entrará en la recta final, casualmente estamos entrando en el 2016 a ese momento, esa baja de aranceles estaría condicionada a que se hicieran avances sustanciales en las negociaciones multilaterales en la reducción de los subsidios a las exportaciones agrícolas.

El cálculo de Nicaragua resultó ser preciso y por lo tanto celebramos doblemente los acuerdos alcanzado en Nairobi.
Con este acuerdo, la OMC salda una deuda pues equipara las reglas que rigen los bienes agrícolas a la de los bienes industriales, para los cuales los subsidios fueron eliminados hace más de cincuenta años, desde los inicios del GATT.

Durante todos estos años vivimos una situación discriminatoria en perjuicio de los países en desarrollo exportadores de productos agrícolas, como es el caso de Nicaragua.

La conferencia decidió la eliminación de los subsidios a las exportaciones agrícolas, en los países desarrollados, de inmediato, a partir del 1 de enero de 2016, y en los países en desarrollo para finales de 2018.

Queda pendiente continuar la negociación en otras dos áreas de la agricultura en las que no se han conseguido aún sustanciales avances: la reducción de los subsidios a la producción interna y un mayor acceso a los mercados. Nicaragua debe empujar esos dos temas en las futuras negociaciones y así lograr que nuestros productos no sufran competencia desleal y trabas de acceso.

La noticia la debemos tomar con optimismo, trae efectos positivos para el comercio mundial, representa para agricultura y para la agroindustria nicaragüense una oportunidad que puede traducirse en un aumento de nuestras exportaciones, nos corresponde ahora aprovecharlas.

(*) El autor es el exjefe del Equipo Negociador de Nicaragua en la Ronda Uruguay, experto en Comercio Internacional.