Una vida ejemplar

En este año que termina; la Hermana de la Orden de Santa Teresa de Jesús; Grace Chamorro, fue llamada a la Casa del Señor el 1ro de Noviembre, fecha en que se celebra el día de los Santos

En este año que termina; la Hermana de la Orden de Santa Teresa de Jesús; Grace Chamorro, fue llamada a la Casa del Señor el 1ro de Noviembre, fecha en que se celebra el día de los Santos. Grace nació del matrimonio formado por don Enrique Chamorro y doña María Engracia Carazo. Y se le atribuyen a ella las gestiones que hicieron posible que las hermanas teresianas vinieran a Nicaragua en el año 1954.

Tuve el privilegio de estudiar en el Colegio Teresiano y ser alumna de la Hermana Grace Chamorro. Muchos recuerdos afloran cuando pienso en esos años, y el título de una película viene a mi mente: “Lo que el viento se llevó”. A veces me pregunto si algún día lo viví realmente, pues tanto ha cambiado el mundo en relativamente pocos años. Pero si hay algo que me asegura que sí lo viví, es el legado de la Hermana Grace Chamorro. Una maestra de primera, que no solamente enseñaba la materia en cuestión, sino también otros aspectos más importantes para la vida; Ética, Moral, Civismo, Buenos Modales, Respeto, Solidaridad; ella era ejemplo de todo lo que predicaba, en su propia vida.

Siempre he pensado que los mejores profesores no son aquellos que hacen que el curso sea más difícil y resulten más estudiantes aplazados; sino los que logran explotar el potencial del alumno, escudriñando en ellos lo que no está a la vista, hasta demostrar lo que pueden dar. Precisamente esto es lo que hacía la Hermana Grace Chamorro.

La recuerdo menuda, muy linda, elegante, educadísima, caminando siempre erguida, no sonreía mucho, mas era afable y de buen temperamento, paciente, y de voz suave; pero firme. Con ella se pasaba bien y se aprendía, pero su clase no era juego; equilibrio ideal, la maestra perfecta; pienso.

La Hermana Grace fue llamada por el Señor para servir a la comunidad, al igual que los apóstoles. Entregada a su vocación; abandonó familia, comodidades, posición social, etc., para dedicarse a educar, y aportar así a la comunidad. No hay duda que la vocación de Grace fue profunda, pues se entregó en cuerpo y alma a su misión religiosa Católica; con humildad y absoluta obediencia.

Hago eco en este artículo, a manera de un humilde homenaje, del agradecimiento de cientos de estudiantes que fueron forjadas, moldeadas; por las enseñanzas y vida ejemplar de la Hermana Grace Chamorro.

Que descanse en la Paz del Señor la querida Hermana Teresiana; Grace Chamorro Carazo.

La autora es psicóloga.