Oliver Flores fue noqueado en Japón por Takashi Uchiyama

La fantasía de lo que sería el futuro fue destrozada en la vida de Oliver Flores. Así de sencillo, no hubo oportunidad de pensar

Momento en el cual Oliver Flores es noqueado en el tercer asalto por el japonés Takashi Uchiyama. LA PRENSA/AFP

La fantasía de lo que sería el futuro fue destrozada en la vida de Oliver Flores. Así de sencillo, no hubo oportunidad de pensar, el campeón Takashi Uchiyama sembró miedo en su territorio, siguió con su racha de victorias ante un rival nicaragüense que cayó en la batalla en el tercer asalto producto de un gancho al hígado. Se esfumó el título, se desvanecieron las esperanzas, nuevamente las ilusiones basadas en la fe fueron extintas.

El retador desplomado en el piso no soportó ni el conteo y el réferi puertorriqueño Luis Pabón detuvo las acciones con un minuto y 47 segundos del tercer asalto. Las especulaciones de lo que podría haber hecho Flores solo fueron teorizaciones absurdas, Uchiyama logró acorralarlo, dejándolo como un postre para el pegador asiático que inició agresivo desde el sonido de la campana, según los reportes de Daily Star, Japan Times y Boxing Scene.

El invicto campeón Takashi Uchiyama defendió con éxito el título súperpluma (130 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) por undécima ocasión. “Estaba con muy buenas condiciones, traté de cazarlo, pero lo tomé con calma en los dos primeros asaltos”, indicó Uchiyama después del combate.

“El tercer asalto fue un round de destrucción del japonés sobre el nicaragüense, el golpe mortal al cuerpo lo hizo caer sin oportunidad de levantarse”, relató Jake Donovan de Boxing Scene.

Es la segunda vez que Flores es noqueado y una de las principales razones por las cuales se dudaba de él ante el nipón era si podría soportar el castigo del campeón, no tuvo tiempo de hacer una pelea elusiva ni las piernas para moverse fuera de la línea explosiva. Cuando cayó en México contra Miguel Bertchel se mostró muy vulnerable y de igual forma tejió su propia tumba al ser un blanco a los puños de un noqueador de nacimiento como es Uchiyama, que en sus 24 victorias 20 de ellas son por nocauts.

La imagen final fue dura para Flores. Tendido en la fría lona, con el réferi deteniendo el combate y su papá y entrenador Róger Flores, saltando desde la esquina lleno de preocupación por la salud de su hijo. Con esta derrota Flores recibe su segundo revés en su carrera, dejando su récord 27 victorias, dos derrotas y dos empates, pero más que eso la marca de un doloroso desenlace que él no se lo imaginó así: sacrificado en General Gymnasium en Tokyo ante miles de fanáticos.

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