No queremos asustarlo, pero, ¿sabía que en su cara viven miles de insectos que comen, se aparean y mueren sobre su piel? Bueno, ya lo sabe. Lo curioso es que estos microscópicos animales no representan ningún peligro para el rostro. Los científicos no han podido determinar cuántos hay en el rostro de cada persona, pero algunos sugieren que en cantidades pequeñas, podrían haber miles que se hospedan en los folículos y poros de la piel de la cara que son mucho más grandes que en el resto del cuerpo. Los científicos también han descubierto que los ácaros viven en genitales y otras zonas del cuerpo, pero no están seguros de qué obtienen de nosotros ni de qué se alimentan, aunque algunos dicen que lo hacen de bacterias y residuos de piel.
