LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

LA DAMA DE ORO

En algún momento del año, el póster promocional de La Dama de Oro (Woman in Gold) engalanó el pasillo del cine. Desapareció sin que fuera proyectada. Es seguro asumir que ya no vendrá. Considerando que está disponible en Netflix, no hay ningún motivo para esperarla. Véala en casa. Cada vez más, ese es el destino […]

En algún momento del año, el póster promocional de La Dama de Oro (Woman in Gold) engalanó el pasillo del cine. Desapareció sin que fuera proyectada. Es seguro asumir que ya no vendrá. Considerando que está disponible en Netflix, no hay ningún motivo para esperarla. Véala en casa. Cada vez más, ese es el destino del cine para adultos.

Estamos ante una historia de la vida real. La Dama de Oro en cuestión es Adele Bloch-Bauer (Antje Traue), mujer de la alta sociedad vienesa de principios de siglo XX, que posó para el pintor Gustav Klimt. La vemos inmortalizada en el lienzo o en carne y hueso en breves flashbacks que retratan una vida idílica y gentil, años antes de que el fascismo destruyera la civilización europea. La verdadera protagonista es María Altmann (Helen Mirren), su sobrina, y única sobreviviente de una familia judía asediada por el Tercer Reich. Ella vive una plácida vejez en Los Ángeles. Todo cambia cuando encuentra un manojo de cartas que alimentan la esperanza de recuperar el célebre retrato, confinado en un museo austriaco como patrimonio de la nación. Su mejor aliado en esta misión imposible es Randy Schoenberg (Ryan Reynolds), un joven abogado, descendiente él mismo de judíos, pero asimilado en la cultura norteamericana.

La película usa el caso para explorar la relación de sus protagonistas con el pasado. María debe revivir el trauma de la persecución y exterminio de sus padres. Para Randy, la violencia es un concepto más abstracto y ahora tiene chance de confrontarla y recuperar la identidad que ha perdido. Son dos arcos dramáticos interesantes. Sin embargo, el director Simon Curtis se ve paralizado por la necesidad de crear un filme de prestigio, amable e inspirador, sobre el esqueleto de un procedimiento legal. Hay un afán desmedido por limar las asperezas. Los dilemas inherentes al reconocimiento de injusticias mayores, las responsabilidades que trascienden al tiempo y las generaciones vibran en los entresijos de la trama. Pero Curtis no busca cómo dramatizarlos para nosotros. Los personajes buenos nos explican conceptos y razones, mientras los malos —burócratas casi iguales a la Gestapo— se retuercen los bigotes de malvados en la sombra.

Siempre es interesante ver cómo Helen Mirren se acopla a un nuevo personaje y esta no es la excepción. Reynolds escapa del establo de actores de acción para interpretar a un profesional común, asumiendo una tarea extraordinaria. De alguna manera ambos son defraudados por la película, más preocupada por la mecánica del juicio que por sus vidas internas, donde se fragua la verdadera batalla, una batalla por reconciliarse con su identidad y los traumas inflingidos sobre ella. Peor aún le va a Katie Holmes, en el ingrato papel de la infinitamente paciente esposa de Randy. Su única tarea es apoyar a su hombre.

Las mejores escenas del filme son estampas de la vida en Viena, sucumbiendo ante la avanzada del Tercer Reich. En un golpe magistral de casting, la actriz Tatiana Maslany interpreta a la joven María. Por su habilidad camaleónica, uno acepta que ella y Mirren pueden ser la misma persona. Su presencia magnética le da pulso vital a la historia de su escape hacia América, que corre como una narrativa paralela a la lucha por recuperar el cuadro. Maslany ha alcanzado cierta celebridad gracias a la serie de ciencia ficción Orphan Black, en la cual interpreta a una delincuente juvenil, y a casi una decena de clones que han construido a partir de su ADN. Al final ella es la razón de mayor peso para ver La Dama de Oro.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: