Daniel Ortega, a quien le gusta criticar a Estados Unidos (EE.UU.) durante sus monólogos, imita a los peores exponentes del racismo norteamericano, como George Wallace (1919-1998), el gobernador de Alabama que pasó a la historia como el bárbaro que en los años sesenta enviaba fuerzas policiales a reprimir con violencia y toleraba los fanáticos que arremetían contra los afroamericanos por reclamar su derecho al voto y el documento para ejercerlo.