El recordar el 149 aniversario del nacimiento del poeta Rubén Darío, ayer lunes, despertó el interés de reseñar las tres visitas que hizo el panida a la ciudad de Granada, en ocasiones y circunstancias distintas, pero al final muy valiosas para los granadinos, dice el dariano Uriel Castillo Gómez.
En esta ciudad desde el año pasado se inició una jornada de estudio de la vida del poeta con los alumnos de secundaria y esto motivó además la realización de unas 47 monografías por los estudiantes de quinto año con la ayuda del profesor Castillo, quien impartió un sin número de conferencias sobre el tema.
“Fui invitado por el director de la biblioteca Manolo Cuadra, el señor Jorge Díaz, para impartir conferencias a los alumnos y durante todo el año pasado compartimos esos conocimientos con los jóvenes”, refirió Castillo.
Don Uriel Castillo dijo que el poeta visitó tres veces Granada, siendo la primera vez cuando apenas tenía 12 años y su objetivo fue conseguir una beca de estudio en Europa, por las autoridades, pero desgraciadamente se la negaron porque cometió el error de declamar fragmentos de su poema El Libro, donde habla contra la religión y la iglesia católica.
Darío se hospedó en una casona que era hotel en esa época y que aún se conserva en la ciudad ubicada en la plaza de Los Leones. La segunda visita fue tras recibir una invitación de un comerciante que deseaba usar el nombre de Rubén para mejorar sus ventas, dice Castillo.
“En la calle el comercio era el negocio y lo que quería el comerciante era atraer clientes con el poeta y lo hospeda en donde hoy es el Hotel Alambra, ya que antes había un hospedaje, pero no logró nada solo gastar más porque tuvo que pagar las exentridades del poeta”, explicó.
La tercera visita fue con José Santos Zelaya, a finales del año 1907, cuando iba en una comitiva para el departamento de Rivas y se bajaron del tren en la estación y de ahí salieron para su destino en una gira de proselitismo político.
Ayer en la ciudad se realizó un acto en el parque central conmemorando su nacimiento. Castillo citó que el único vestigio de la visita de Darío es una placa que indica Aquí vivió Rubén Darío, en la casona de la plaza Los Leones y hay un obelisco en el parque central dedicado al poeta.
Considera que una fuente no es suficiente reconocimiento para su obra, tras las críticas que se han vertido por la fuente que se hace en plaza Xalteva, en honor al poeta.